La palma de “prototipo del
videojuego de rol moderno” del siglo XXI se atribuye notoriamente a Skyrim, el último capítulo publicado en
orden cronológico que forma parte de la saga de Elder Scrolls, como todos
sabemos.
Sin embargo, poco antes del ascenso imparable de la obra maestra de
Bethesda, fue otro título el que sentó las bases para el nuevo rumbo de los RPG en
estilo occidental; estoy hablando, por supuesto, de Dragon Age, que con su Origins en 2009 sacudió a la plétora de
aficionados a la fantasía con su sistema de combate y un magnífico cuidado por la
historia y los diálogos de los personajes protagonistas.
Quince años después, más
precisamente el 31 de Octubre 2024, según
los rumores ya confirmados por varios frentes, Dragon Age llegará a Ps5 y Xbox
Series con su cuarto innovador capítulo, con el nombre de Veilguard que por sí solo ya hace pensar en la evocación de un
guerrero legendario listo para combatir el Mal, y en la aljaba élfica además
de las flechas llevará toda una serie de novedades que ya están dando de qué hablar por todas partes a los
fans de la vieja y nueva guardia.
Dietro Dragon Age vi è Bioware, software house canadiense histórica
gracias a la cual hemos tenido Mass
Effect y bastaría eso para explicar el origen de muchas características
peculiares de la serie fantástica videolúdica: la importancia
de las elecciones que realizamos durante el juego repercute en la propia trama
y también en los títulos posteriores, aportando el tema de las consecuencias, tanto positivas como negativas, concepto fundamental que hizo
famoso el anterior capolavoro de ciencia ficción de Bioware.
A decir verdad, como buen
videojugador de los años ochenta, las reminiscencias que me sugiere la nueva
encarnación de la saga fantástica no están ligadas a Skyrim, sino a un juego
situado más atrás en el tiempo y que considero el padre putativo de Dragon
Age, es decir, aquel Baldur’s Gate que puso a todos de acuerdo en su época sobre cómo se
desarrolla y produce un juego de rol.
Veilguard se apoya en un estilo visual
menos oscuro y realista, al contrario de sus tres predecesores, y con
la adopción de una gráfica más parecida a un dibujo animado moderno parece querer
tomar una dirección bien precisa, rejuveneciéndose y sacudiéndose de encima muchas
de las características técnicas, pero no solo, que caracterizaban los juegos
anteriores.
Bastará para amenazar el trono
donde se sienta la Sangre de Dragón de Bethesda?
Questo es para verse, pero
objetivamente las premisas no son malas: un mundo vasto para explorar con el hub
para los jugadores completo y funcional, donde podremos tener al alcance de la mano
todo tipo de información (minimapas, inventario, armas, bestiario, etc)
que podrá sernos útil para nuestra misión principal.
Además, la posibilidad de
iniciar relaciones sentimentales,
eligiendo ver las desnudezes sin filtros según nuestro gusto
personal, amplía enormemente el apartado narrativo pensado específicamente para
la caracterización del protagonista y su grupo: como dicen en las películas
románticas, al final el amor lo buscas por todas partes, ¡pero lo has tenido siempre justo delante de las narices!
Rigurosamente en single player
como manda la tradición, Dragon Age: The Veilguard nos transporta a una tierra
devastada por la amenaza del Temible Lobo y sus preparativos para destruir
el Velo y arrasar en el mundo, poniéndolo a fuego y sangre.
Nei panni di Rook, el
protagonista, saremo affiancati da un gruppo de héroes variado y muy diferente
entre sí por un objetivo común. ¿Cuál? La salvación del mundo, ¡qué preguntas!
Uno de los companions que más me ha impactado tanto por su diseño como por sus habilidades
de combate es Lucanis Dellamorte, un
nombre un destino dado que pertenece a la clase de los asesinos y probablemente
se convertirá en el personaje favorito de muchos, además del mío: no hace falta
usar las cartas del tarot para adivinarlo, cartas mágicas por cierto presentes en este
capítulo en la función de resumen de los capítulos anteriores de la saga al inicio
del juego.
A estas alturas no nos queda más que
esperar, los dedos pican y cuando asestemos tajos el día del lanzamiento
será un día glorioso: la Edad del Dragón está a punto de volver a nuestras consolas.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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