Jaws obtiene 7/10 en el veredicto de la redacción de The Games Market.
Érase una vez
Jaws, aletas en el horizonte para un título sorprendente!
por Simon Larocca·10 de agosto de 2025
La miedo es un misterio, igual que el fondo del mar.
Cuando un semidesconocido director llamado Steven Spielberg llevó a la gran pantalla un tema musical destinado a entrar en la Historia y una aleta inquietante en medio del océano, el miedo se instaló en los pliegues del subconsciente de los espectadores en la sala.
Fuerte del éxito bastante inesperado, se produjeron secuelas y a su vez versiones de videojuegos que aprovecharon la ola, valga decirlo, de la franquicia de “Tiburón”.
Jaws salió en 1987, nada menos que doce años después del primer capítulo de la exitosa serie protagonizada por un terrible e implacable tiburón blanco: la trama del juego, a decir verdad, mezcla personajes, elementos y tramas tanto de la cuarta película (principalmente) como de la primera, con el objetivo de recrear en formato 8 bits las atmosféricas y adrenalínicas sensaciones que tan bien funcionaban en la gran pantalla.
Sviluppado por Westone, y producido por la omnipresente Nintendo bajo licencia oficial de los Universal Studios, Jaws fue publicado por la famosa, sobre todo en Estados Unidos, LJN: subsidiaria de Acclaim (¿les suena Mortal Kombat?) hasta mediados de los años noventa, esta compañía se ocupaba sobre todo de juguetes, figuras de acción y merchandising relacionado con programas de televisión de éxito y películas taquilleras (debo tener todavía por algún sitio un Hulk Hogan, descanse en paz, que me regaló mi hermano), así que cada elemento del proyecto Jaws fue estudiado al detalle para impulsar al máximo el juego derivado.
Ovviamente, la NES en aquellos años era la mejor elección, tanto por su fama mundial como por sus capacidades gráficas: estamos hablando, a fin de cuentas, de un shooter, donde el elemento estratégico se reduce al mínimo y se introducen ligeros elementos de crafting relacionados con las mejoras del medio marino, fundamentales para terminar el juego con éxito.
A bordo de la icónica barca vista en el cine y que deberéis por todos los medios intentar que no acabe como su contraparte en celuloide, vuestra tarea será la de explorar una porción de océano, navegando entre islas y atolones.
Novelli Jacques Cousteau, cuando la embarcación golpee “algo” (en pantalla aparecerá precisamente este texto, cuanto menos vago: you’ve hit something!”) el modo de juego cambiará y pasaremos al buen viejo shooter de pantalla fija; si alguna vez habéis jugado al vetusto Asteroids, sabéis de lo que estoy hablando.
Metidos en el traje de buzo y con el arpón entre las manos, el objetivo será deslizarse entre medusas, estrellas de mar nunca tan agresivas y pequeños tiburones, mucho menos tiernos que los baby sharks duddurududduru de la cancioncita, ¡os lo aseguro!
A nivel gráfico el juego no hace gritar al milagro, sobre todo por los fondos escasos y no tan inspirados, pero se resarce con creces en las fases intermedias y finales, cuando el gameplay cambia al igual que la vista del juego y, aun con las limitaciones técnicas de la Nes, os parecerá de verdad que domináis la proa de vuestra embarcación, observando el horizonte a la espera del enfrentamiento entre vosotros y el tiburón, entre el hombre y la naturaleza.
En efecto, después de encontrar un objeto particular necesario para localizar al enemigo y, básicamente, siguiendo el esquema búsqueda-exploración-mejora de la barca, el tiburón aparecerá en toda su magnificencia ferina y os tocará combatirlo, y no hablo de enfrentarlo armados solo con un mísero arpón… Pero no añado nada más, ¡o si no el juego os lo termino yo!
Hablemos más bien de cuánto ha marcado no solo una época para los aficionados al cine y los videojuegos, sino también de su valor coleccionista.
Crecido con el tiempo como las olas inquietas de un mar en tempestad, la versión original estadounidense de Jaws es una auténtica perla reluciente en el panorama internacional que The Games Market, con cierta emoción y el orgullo de quien ama las piezas de historia del videojuego, pone a disposición en su plataforma.
Así como en la experiencia de juego inmersiva, no queréis dejaros escapar al Tiburón, ¿verdad?
7
Pro
Objetivamente apreciable el intento de transformar la aventura de infarto en un juego arcade con un crescendo de tensión
Comandos intuitivos e interesante cambio de la jugabilidad según las fases del juego
Contro
Aunque pueda parecer anómalo, el juego falla gráficamente precisamente en las secciones en las que nos sumergimos en las profundidades marinas
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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