
Alone in the Dark, contaminación de género
por Alberto Martelli25 de junio de 2026
En una velada decididamente fuera de lo común, me encontré ante el creador de ALONE IN THE DARK (1992), y de muchos otros genios fuera de la comprensión humana ordinaria para nosotros los aficionados al medio videolúdico.
Por fortuna tuve una ventana de diálogo intensa con Frederick Raynal, a mi juicio el creador del género “survival-horror”, ya que es de género de lo que debemos hablar, y es del género de donde debemos partir para poder adentrarnos en este análisis.
El término “género” suele utilizarse en el ámbito cinematográfico, tanto por el fandom del giallo/noir/horror a la italiana, como por la crítica correspondiente. Esta última, en los últimos años, se ha alineado con el lenguaje del fandom, es decir, sin usar otros términos para especificar el ámbito de competencia de la respectiva corriente. De este modo, ha logrado mantener un diálogo constante con su público de nicho.
Revisando el perenne ALONE IN THE DARK con el paso de los años, no he podido evitar notar estrechas conexiones con el cine de género, con especial atención al cine nacional. Los principales referentes son los surgidos de las repercusiones generadas por el ciclo de las casas malditas. Los primeros embriones de estas películas se remontan a los años 20, y precisamente a LA CAÍDA DE LA CASA DE USHER de Jean Epstein de 1928, a la que seguirá un variopinto remake en 1960 bajo la apariencia de LOS VIVOS Y LOS MUERTOS bajo la dirección de un extraordinario Roger Corman y con un monumental Vincent Price. Le sigue la película THE HAUNTING de Robert Wise de 1963, también conocida como LOS INQUILINOS (en algunas ediciones la película también es conocida como LA CASA DE LOS INVASORES).
Esta línea alcanzará su clímax en 1981, con la llegada de la película de LA CASA de Sam Raimi, probablemente debido al perfecto compromiso de miedo y splatter del que la película está impregnada.
A la estela de estas películas, los principales productores del cine nacional olfatearon el negocio, recordando la lección del 76 con la llegada de la película EL TIBURÓN de Steven Spielberg, donde el tema superó a su género de competencia y no solo eso. En aquel tiempo, los carteles de esta película devoraron las fachadas de los grandes cines, hasta el punto de casi cambiar su destino de uso.
La “escuela romana” ha dado a luz a lo largo de los años a numerosos exponentes que han caracterizado el cine de “género”. Maestros tan hábiles que a su vez han influido a otros directores de nivel internacional.
Entre los mayores tenemos al patriarca Mario Bava (sin olvidar a Riccardo Freda), pasando por el dúo disputado Dario Argento y Lucio Fulci hasta llegar a otras figuras no de menor importancia como Claudio Fragrasso, Lamberto Bava, Ugo Liberatore, Alberto De Martino, Ovidio Assonitis, Damiano Damiani, Michele Soavi y muchos otros de la maldita legión.
Las coordenadas de partida de ALONE IN THE DARK son precisamente estas. Pero el epicentro de referencia es justamente la figura de Lucio Fulci (1927 – 1996), mientras que la figura de Dario Argento se convierte en un excelente satélite de verificación.
Antes de adentrarnos en el análisis de ALONE IN THE DARK, conviene recordar que por caminos distintos ya se había movido con algunos años de antelación Eric Chahi con su Le Pacte (The Pact - 1986) para Amstrad CPC. Con la mirada puesta en la famosa saga sobre la casa embrujada de “Amityville”, el programador francés intenta un enfoque a través de una jugabilidad totalmente diferente respecto a ALONE IN THE DARK. Utilizando un esquema que en ocasiones recuerda a las aventuras gráficas, el juego se nutre de los cruentos filmes que hablan de las oscuras vicisitudes relacionadas con los hechos que orbitan en torno al parricidio de la familia DeFeo.

Aquí la pantalla empática se transforma en un catalizador de emociones negativas, el miedo es justamente suministrado por estas películas, que a su vez se canaliza en las imágenes proyectadas al jugador. Recordemos la célebre AMITYVILLE POSSESSION (1982) de Damiano Damiani, así como el segundo episodio de la serie, que respecto a su predecesora AMITYVILLE HORROR (Stuart Rosenbeg – 1979) cuenta con una escritura visual más macabra y articulada, adentrándose en los rincones más oscuros del género de terror. Los episodios siguientes no gozaron de la misma fortuna.

Para poder analizar estas fuentes de referencia, es necesario analizar algunas escenas del juego en comparación con las películas de algunos maestros antes mencionados.
El juego se abre con el protagonista Edward Carnby (alternativamente también podemos encarnar a la contraparte femenina Emily Artwood, nieta del propietario de la casa, o mejor dicho del último propietario) de camino a Derceto, una mansión abandonada de pleno estilo colonial propiedad del difunto Jeremy Artwood. La mansión se encuentra en una zona pantanosa de Luisiana, tierra desde siempre de creencias ligadas a lo oculto como el vudú, dedicada al jazz y mucho más.
Después del paréntesis inicial de Nueva York, Luisiana ha sido siempre una tierra fértil para Fulci, empezando por PAURA NELLA CITTÀ DEI MORTI VIVENTI (1980), pasando por “Y TÚ VIVRÁS EN EL TERROR… EL MÁS ALLÁ” (1981) hasta llegar, quizá la más informal de LAS PUERTAS DEL SILENCIO (1991). También su QUELLA VILLA ACCANTO AL CIMITERO (1981) está ideológicamente ambientada en Luisiana, en una pequeña ciudad no bien definida llamada New Whitby.
Volviendo a ponerse en la piel del delegado que se acerca en las proximidades de la casa, notamos un sapo del pantano que observa el coche con el infortunado a bordo, casi como si supiera el amargo destino al que se dispone. A continuación, la visual del sapo coincide con el encuadre siguiente; esta fórmula es un típico recurso hitchcockiano que el maestro anglosajón utilizaba durante los rodajes de sus películas, la llamada “motivación simulada”.

El pequeño reptil es un verdadero testigo de la historia, casi un narrador omnisciente de la historia. Una proyección análoga la encontramos en INFERNO (1980) de Dario Argento, donde la lagartija es al mismo tiempo testigo de los sortilegios perpetrados por Mater Tenebrarum contra sus víctimas. También en la misma película nos encontramos en un contexto ligado a casas malditas construidas con fines análogos y a libros clave (las tres madres de Emilio Varelli).
Los libros en ALONE IN THE DARK como el Necronomicon y el De Vermis Mysteriis desempeñan un papel fundamental para avanzar en la historia y para resolver los numerosos enigmas dispersos por la casa maldita. Estos últimos, por su naturaleza esotérica, no son muy distintos del libro de Eibon y del libro de Enoch presentes en algunas películas de Fulci. Estos volúmenes contienen información valiosa sobre las puertas del infierno.

Siguiendo la cámara (MDP) se desplaza hacia la casa de Jeremy Hartwood, y la perspectiva gran angular adecuada ayuda a conferirle un aspecto decididamente siniestro. El estilo colonial está en perfecta sintonía con el paisaje circundante; el conjunto alude a una muerte segura. El estilo arquitectónico es un factor muy importante, ya que actúa como vehículo para el alma de la casa; las películas de producción estadounidense prefieren el estilo colonial y el neoclásico. Las películas italianas, en cambio, prefieren casas antiguas de carácter decididamente más monumental y con muros ricos en historia
Otras analogías arquitectónicas son bien evidentes en otras películas de nicho, empezando por la morada del vampiro del célebre SALEM’S LOT (1979) de Tobe Hooper, hasta llegar a la casa de los Nordon de LA CASA DEGLI ZOMBIE (1977) de Robert Voskanian. En todas estas películas mencionadas asistimos a escenas análogas.

Mientras tanto, no se puede dejar de notar la ventana iluminada, algo decididamente inusual para una casa abandonada.

Después, el protagonista es abandonado por el conductor a su amargo destino, de hecho en cuanto es dejado, el coche se aleja a toda velocidad hacia lugares más seguros.

Inmediatamente después, la MDP se desplaza hacia arriba, y precisamente al interior de la ventana, donde una entidad que preside esa casa espera ansiosa la entrada del desafortunado dentro de sus muros.
Esta escena recuerda en parte a PSYCHO (1960) de Alfred Hitchcock, pero sobre todo a uno de los pilares del terror italiano, es decir Y vivirás en el terror… EL MÁS ALLÁ (1981). En la célebre película de Fulci, que forma parte del tristemente célebre tríptico de la muerte, asistimos a una escena análoga.

La llegada de Liza (Catriona McColl) ante el hotel embrujado se vislumbra desde el mismo ángulo. La observadora siniestra es Mary (Cinzia Monreale), una entidad del más allá. La testigo, además de observar la llegada de la nueva propietaria, asusta de muerte a un obrero mediante su mirada espectral mientras estaba ocupado repintando la fachada de la casa. Seguirá una caída del mismo que le provocará una fuerte hemorragia.

El mismo esquema es retomado por Claudio Fragrasso en su LA CASA 5 (1990) (serie apócrifa producida por Filmrage sobre la estela de LA CASA de Raimi). La llegada de la familia del diácono es observada por una entidad no bien definida, el focus de esta última está dirigido hacia los niños, que son vistos como instrumentos para urdir sus planes diabólicos.

Una referencia interesante, aunque lejana, es la del psycho-thriller Chi c'è in fondo a quella scala... (PIN) (1988) de Sandor Stern. En la película del director inglés, asistimos a la visión de un grupo de chavales sorprendidos mientras espían una casa aparentemente embrujada y habitada por alguna entidad de naturaleza desconocida. La figura apostada en la ventana es vislumbrada por el “club de los perdedores”, y después de una breve espera, el intrépido del grupo decide lanzarse al encuentro de la ventana. Una vez encontrado cara a cara con el propietario de la casa, se largará a toda prisa a raíz de la intimidación lanzada por su interlocutor.

Desde estas primeras imágenes, el autor francés demuestra no solo tener un gran dominio del lenguaje visual así como del montaje, como se deduce de las secuencias descritas, sino que a su vez también puede presumir de un excelente registro cinematográfico cultural nada desdeñable que le ha permitido transmitir suspense al jugador. La colocación de las MDP dentro de las salas de juego desempeña un papel fundamental dentro del juego (o de la obra).
Los primeros referentes de matriz fulciana son visibles en PAURA NELLA CITTÀ DEI MORTI VIVENTI, así como la primera película de la trilogía de la muerte. En esta película, Fulci establece las bases de la poética de H.P. Lovercraft y juega con la MDP para proyectar miedo y gore.
En esta película tenemos al padre William Thomas (Fabrizio Giovine), un sacerdote maldito que, con el acto del suicidio en el cementerio de Dunwich, comete un gesto de vilipendio a Dios y, precisamente por su naturaleza de hombre de Iglesia, al hacerlo abrirá las puertas del infierno y se transformará a su vez en una entidad con poderes diabólicos. La figura del padre Thomas no es muy distinta de la del pirata ocultista Ezechiel Pregzt, que a través de determinados ritos logra acceder a dimensiones oscuras aprovechando el contexto sacrílego que se esconde bajo los cimientos de la casa que él mismo ha construido.
De hecho, la tumba donde yace el cuerpo del pastor del mal se encuentra en un contexto muy similar al de ALONE IN THE DARK, es decir, un laberinto situado bajo el cementerio repleto de tumbas y pasadizos que llevan al mausoleo familiar del sacerdote. El sepulcro es la antesala de una de las siete puertas del infierno.
Famosa la escena en la que el padre Thomas hipnotiza a la vidente Mary Woodhouse (Catriona McColl) con la intención de matarla mediante el miedo. Durante la parálisis mental, Mary comenzará a llorar sangre; esta imagen emblemática hará de puente, a través de Tarantino, en su KILL BILL - VOLUME 1 (2003) (la película tarantiniana es un auténtico catálogo enciclopédico sobre la filmografía de Fulci), hasta llegar a Hideo Kojima con su DEATH STRANDING, pero está claro que el autor japonés ya toma de la matriz original. De hecho, la playa de DEATH STRANDING (2019) tiene una función muy similar a la logia negra de TWIN PEAKS (1990 – 1991 – 2017) de David Lynch, pero traducida a nivel visual con el mar de las tinieblas visible en el célebre final de EL MÁS ALLÁ de Fulci.



El maestro japonés conoce muy bien la poética del maestro italiano, de hecho dentro del juego es posible encontrar un archivo donde se rinde homenaje [se mencionan ZOMBIE 2 (1979) y UNA LUCERTOLA CON PELLE DI DONNA (1971)] a la figura del director romano.
Pero será EL MÁS ALLÁ el centro neurálgico sobre el que ALONE IN THE DARK consolidará sus bases imperecederas. Partiendo de las fuentes literarias, H.P. Lovercraft y Edgar Allan Poe, tanto Fulci como Raynal comparten cánones literarios que tienen estas coordenadas.
En EL MÁS ALLÁ, tenemos una casa maldita como en ALONE IN THE DARK. En la película, la casa estaba habilitada como hotel, y asentaba sus cimientos sobre una de las siete puertas del Infierno. En el juego de Infogrames tenemos una casa construida sobre un portal dimensional que conduce a oscuras dimensiones.

En ambos títulos tenemos un personaje evocador de las vicisitudes oscuras, es decir, quien destapa la caja de Pandora. En el videojuego tenemos al pirata ocultista Ezechiel Pregzt, que a través de determinados ritos logra acceder a dimensiones oscuras aprovechando el contexto sacrílego. Mientras que en la película nacional, tenemos a Twieks el pintor de lo oculto, que a causa de su sed de conocimiento ha traspasado los umbrales de lo inaccesible, y así ha abierto de par en par una de las puertas del infierno.
Quedará grabada en los ojos de los espectadores su sentencia de muerte, decidida por los habitantes del pueblo y lograda a base de golpes de cadenas, hasta llegar a una crucifixión que terminó con lanzamientos de cal viva sobre el rostro del pintor de las tinieblas, todavía vivo.
Esta escena de culto será fuertemente homenajeada en SILENT HILL (1999). Después de todo, la contaminación de Lucio Fulci está por todas partes dentro del título de Konami.


Otra analogía se puede identificar en la figura de Jeremy Hartwood que por su naturaleza de artista (parecería también un pintor) puede recordar vagamente a Twieks, el pintor de los infiernos. A diferencia de que J. Hartwood se suicidó a causa de los reflejos de la naturaleza diabólica de la casa.
Este factor es recurrente en muchas películas sobre casas malditas, en esta casuística los antiguos propietarios se separan de la casa solo con la consumación del suicidio. Por último, esta es la voluntad de la casa.
Recordamos QUIÉN ESTÁ ENTERRADO EN ESA CASA de 1986 de Steve Miner, donde la tía del escritor Roger Cobb se ahorcó en su propia habitación a causa de las recurrentes voces y supuestas alucinaciones que la condujeron a la locura y, finalmente, al gesto extremo.
Siempre dentro de la oscura mansión de Derceto, tenemos un pasillo que actúa como galería de exposición. Esta ala está llena de cuadros embrujados, y en la galería se vislumbra un cuadro que ilustra el orificio central emisor de todos los males de la casa. Así como en el hotel maldito tenemos el cuadro pintado por Twieks que representa el secreto que se oculta en el subsuelo del hotel y precisamente detrás de las puertas del infierno.
La presencia pintada puede ser un recuerdo del autor francés respecto a la película de Fulci.


Volviendo al contexto videolúdico, también tenemos la presencia de arañas monstruosas que infestan una habitación (parecería una veranda), estos arácnidos obstaculizan el recorrido del protagonista. Este escenario resonará más tarde en RESIDENT EVIL (1996) con impedimentos análogos en el desarrollo de la acción.

En la película, el arquitecto Martin Arvey (Michele Mirabella) se dirige a la biblioteca municipal para analizar los archivos con la esperanza de encontrar el plano del hotel “SETTE PORTE”; una vez encontrado, para su enorme asombro descubre que el sótano es mucho más grande de lo que aparenta el contexto actual.
El descubrimiento coincide con su sentencia de muerte. Un rayo caído del cielo invade el espacio circundante, casi parece penetrar en la sala de consulta, y así el arquitecto cae por miedo de la escalerilla. La caída le causará lesiones muy graves, tales que lo dejarán paralizado en el suelo; el cuerpo vivo e inerme se convertirá en orgulloso alimento para las arañas demoníacas. Esta escena representa una de las telas “gore” más explosivas del repertorio fulciano.

Durante mi paréntesis de diálogo con el autor francés, tuve ocasión de hablar de estas reflexiones personales mías. Fue precisamente él quien confirmó mi teoría, diciéndome que en su juventud pasaba mucho tiempo dentro de la videoteca de su padre, y así tuvo ocasión de consultar numerosas películas, sobre todo las de producción italiana. Reconstruyendo algunos fragmentos de las películas mencionadas anteriormente, mi teoría tomó forma, pues no recordaba los nombres de las películas, sino más bien las escenas clave.
Partiendo de los primeros movimientos de la MDP y de los primeros planos de PAURA NELLA CITTÀ DEI MORTI VIVENTI hasta llegar a la película más compleja y refinada como E tu vivrai nel terrore… L’ALDILÀ.
La primera película del tríptico de la muerte, a través del uso experimental de la MDP en los interiores y exteriores de la pequeña ciudad de Dunwich y mediante sus movimientos de cámara, ya nos muestra las primeras señales de contaminación. Las apariciones repentinas de los zombis en la ciudad de Dunwich contribuirán a inspirar la obra del maestro francés. De hecho, Derceto está completamente infestada y a menudo aparecen de la nada, igual que en la película de Fulci.
La segunda película del maestro del “gore” italiano “EL MÁS ALLÁ” lo confirmará aún más. A través de un ritmo más lento y meditado de la acción que juega con la suspense, exactamente como ocurre en ALONE IN THE DARK. El director italiano demuestra haber refinado y consolidado aún más su dirección, y sin duda estos aspectos no han pasado desapercibidos al ojo de F. Raynal.


A diferencia de la primera película, aquí tenemos unos zombis que aparecen de la nada dentro del hotel, en lugares decididamente inesperados, como por ejemplo una bañera.
ALONE IN THE DARK servirá de escuela en los años venideros para toda una serie de videojuegos que recorrerán temáticas similares. El capostipite será sin duda RESIDENT EVIL (1996), juego de gran éxito que devolverá este género videolúdico a la luz. Un triunfo gestado también por el efecto disruptivo que ha tenido la PlayStation en el mercado global.
Las analogías entre RESIDENT EVIL y ALONE IN THE DARK son muy evidentes, en algunos casos parecen haber sido realizadas por la misma mente creativa.
Sobre la ola de RESIDENT EVIL nacerán otros juegos de no menor importancia. Partiendo del ya mencionado SILENT HILL, su antagonista por excelencia, pasando por DINO CRISIS, también de la casa Capcom, título que cabalgó la ola del éxito de los dinosaurios de las películas de JURASSIC PARK, célebre serie acuñada por Steven Spielberg en 1993.
El título de casa INFOGRAMES dará lugar a otros dos episodios, también producidos por la misma marca; por desgracia, no gozaron de la fortuna de su antecesor. Solo ALONE IN THE DARK 2 (1993) logrará de algún modo mantener viva la llama.
En los años siguientes saldrán otros títulos que serán solo portadores de la histórica marca, por desgracia serán recordados solo por su grandísimo fracaso. El último episodio registrado es el pseudo-remake del original ALONE IN THE DARK lanzado en 2024; a pesar de una gran campaña publicitaria, el juego decepcionó las expectativas de los fans.
Para concluir podemos decir que ciertas obras maestras nunca mueren, y solo merecen ser retomadas y recontextualizadas, y ALONE IN THE DARK es precisamente una de ellas. El presente título enseña no solo que algunos videojuegos merecen ser rejugados no solo por su naturaleza pionera, sino también con fines de investigación histórica y artística dentro de un contexto interdisciplinario de amplio alcance.

Alberto Martelli
Mi chiamo Alberto MARTELLI, e sono un appassionato di videogames, di cinema (sono specializzato in critica cinematografica) e della buona cucina, di fatto amo cenare negli indirizzi più interessanti. La mia carriera videoludica comincia in tenera età, e precisamente con ATOMIC RUNNER CHELNOV, e nonostante la sua complessità rimasi rapito dalla bellezza del level design. Con il passare del tempo perfezionai il mio registro, i miei titoli preferiti sono ZELDA A LINK TO THE PAST e sicuramente INDIANA JONES AND THE FATE OF ATLANTIS. A seguire la risultante della passione sfociò nel collezionismo, come Zio Paperone ebbi la mia [n.1] tradotto il pezzo che segnò l'inizio di tutto che è la COLLECTOR'S EDITION di STAR WARS GALAXIES per PC versione USA.
Alberto Martelli
Mi chiamo Alberto MARTELLI, e sono un appassionato di videogames, di cinema (sono specializzato in critica cinematografica) e della buona cucina, di fatto amo cenare negli indirizzi più interessanti. La mia carriera videoludica comincia in tenera età, e precisamente con ATOMIC RUNNER CHELNOV, e nonostante la sua complessità rimasi rapito dalla bellezza del level design. Con il passare del tempo perfezionai il mio registro, i miei titoli preferiti sono ZELDA A LINK TO THE PAST e sicuramente INDIANA JONES AND THE FATE OF ATLANTIS. A seguire la risultante della passione sfociò nel collezionismo, come Zio Paperone ebbi la mia [n.1] tradotto il pezzo che segnò l'inizio di tutto che è la COLLECTOR'S EDITION di STAR WARS GALAXIES per PC versione USA.