California Games obtiene 8/10 en el veredicto de la redacción de The Games Market.
Érase una vez
¡California Games!
por Simon Larocca·26 de agosto de 2024
Se cierro los ojos, me parece
percibir el ligero aroma de las palmeras en los bulevares y el de salitre
abriéndose paso en las narices, la sensación de la arena caliente que cosquillea los
pies y la brisa veraniega que despeina el cabello (¡ojalá!) y acaricia la
tabla de surf, sólida y atractiva como una modelo teutónica, plantada sobre la
playa junto a la versión imaginaria de mí en bañador: estas eran las vibes que me regalaba California Games
cuando jugaba con él hace tantos años y, todavía hoy, las sensaciones que me da en la
piel son las mismas.
California Games, que definir como título
icónico no bastaría para explicar de verdad lo que ha significado para los
videojugadores como yo, ha tenido tantas encarnaciones desde su primera
versión de 1987 para Commodore 64 que ni siquiera Link de Zelda podría presumir
del número existente. ¿Podía acaso faltar a la cita nuestro querido, magnífico
NES? Obviamente no: 1989 es el año
de California Games en la primera consola de 8 bits de Nintendo y los fans se
ponen en el llamado éxtasis.
Las disciplinas seleccionables son aquellas que
han entregado a la historia el juego en cuestión: el half pipe que nos permitirá transformarnos en noveles Tony Hawk
sobre el skateboard (¡no olvidéis las rodilleras porque os caeréis muy a menudo y
os haréis mucho daño!), el Surf con
sus espectaculares evoluciones a lomos de olas tan traicioneras como
espumosas, luego también el Frisbee,
acrobacias y adrenalina a lomos del corcel de dos ruedas llamado Bmx, un pequeño paseo sobre patines de ruedas
evitando charcos y disfrutando del fondo californiano con palmeras, sol y
el océano nunca tan azul hasta terminar con mi california game preferido: ¡el
footbag! En esta última disciplina
tendremos que hacer malabares usando varias partes del cuerpo, como los hombros,
la cabeza e incluso el talón, sin dejar caer la pelota sobre la hierba: acumularemos
puntos en función de cuántos toques consigamos hacer consecutivamente, pero también
se premiará el estilo con el que juguemos nuestra partida.
Los motivos
musicales que acompañan cada disciplina están destinados a quedarse en su cabeza
durante días y días, mientras se afanará en el intento de no resbalar más
sobre las cáscaras de plátano zigzagueando sobre los patines y hacer desesperar a la pobre doncella
afligida, todavía hoy se me rompe el corazón por mi incapacidad sobre las pequeñas
ruedas.
California Games permite participar
en todos los juegos que el título ofrece uno tras otro, como una verdadera
competición de cinco aros, o bien podemos seleccionar solo una o más
disciplinas en las que competir y batir todos los récords.
Forse a estas alturas
os estaréis preguntando cómo es posible que un videojuego que habla de deportes
de verano, mar y bellezas sobre patines de ruedas siga siendo tan aclamado aún hoy
como sinónimo de despreocupación y libertad en un ámbito, el
del entretenimiento doméstico, que se basa en principios muy distintos: la respuesta
hunde sus raíces en los albores del videojuego “moderno” y en las personas que, con
los sueños de píxeles, han crecido.
Il seu éxito deriva sin duda
de la frescura de su gameplay y de la curva de aprendizaje, en mi opinión
bien equilibrada (repito, caeréis a menudo de la tabla de surf y del monopatín
pero esto fortalecerá vuestro espíritu competitivo), y aun así es la capacidad de
arrastrar fuera de la habitación la mente del jugador, encerrado entre cuatro paredes
con un joypad en la mano, quizá durante un frío invierno y con los deberes por
hacer, o los exámenes por superar según vuestro documento de identidad:
California Games os hace volar alto, conduciéndoos al epicentro del verano
californiano con toda la alegría y el
diversión que un juego de este tipo podía, y aún puede, regalaros.
El verano
¿está terminando? No, mis queridos Righeira, acaba de empezar.
8
Pro
Desde la portada hasta el último píxel del submenú más recóndito, rezuma verano y diversión como poquísimos otros títulos que hayan existido
Disciplinas inspiradas, algunas difíciles de dominar, pero cuando aprendáis triplicaréis la diversión con vuestros amigos
Atmósferas suspendidas en el tiempo en un verano perpetuo que no dejará de emocionaros
Contro
Algunas disciplinas son más sencillas de jugar que otras, quizá habría sido más deseable un mayor equilibrio. Pero eso no nos detendrá, todos lo sabemos.
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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