Levanto las manos y lo dejo claro de inmediato: sí, el título
podría parecer una provocación al estilo boomer, de esas que te hacen
sonreír y sacudir la cabeza, pero admitámoslo, hay un fondo de verdad que no
podemos ignorar.
Ad afirmar algo parecido no he sido (solo) yo,
sino una serie de datos estadísticos elaborados por la universidad de Chicago y recientemente
divulgados por Consumer Reports, que
como sabéis y si no lo sabéis os lo digo yo, es una revista especializada muy
famosa en Estados Unidos, la cual se ocupa de encuestas que abarcan
sectores y bases de usuarios muy diversificados entre sí: en Estados Unidos ha salido a la luz
que el 14% de los gamers americanos sigue
jugando todavía a títulos del milenio pasado, pero no es este el dato que me ha
hecho saltar de la silla, no desde luego.
[Consumer Reports AES mayo de 2024]
Il hecho es que utilizan
justamente los sistemas originales, producidos, vendidos y difundidos en las últimas
décadas del siglo veinte, y eso sí que es un dato significativo; hablamos
de varias generaciones de jugadores unidas, en 2025, por la misma pasión, un rito común, sagrado, que los lleva
a insertar cartuchos, cintas o cd en los soportes de entretenimiento doméstico para
los que fueron pensados desde el principio!
Si lo pensamos bien, números y datos de este tipo no deberían sorprendernos demasiado, si pensamos que el mercado del coleccionismo (hablo de videojuegos, pero en unas líneas ampliaremos el tema) nunca ha estado tan boyante como en los últimos años: millones de aficionados que han guardado con esmero cajas llenas hasta los topes de Amiga,
retroconsolas polvorientas y ese
rarísimo cartucho de E.T para Atari 2600
escapado al enterramiento forzoso en el desierto de Nevada se enfrentan cada
día en foros y plataformas dedicadas (y sí, también nuestra querida The Games Market) para reforzar aquello
que no es una mera pasión, sino un auténtico movimiento ideológico, digno
de respeto.
Giocare hoy a títulos del Dreamcast,
de la PlayStation o de la Intellivision significa devolver nueva
savia vital a juegos y sistemas que han dado tantísimo a la vida de quienes,
convertidos en adultos, dedican tiempo y dinero a volver a hacerse con ellos, con
una edad más consciente de su valor real: el apartado gráfico, hoy,
puede parecer antediluviano, a ratos incluso risible considerando que incluso el
móvil de segunda categoría que regalamos a nuestros padres mayores posee
una resolución digna de la PlayStation 3, si no mejor, así que no es una
cuestión de potencia gráfica, nunca lo ha sido.
Ed ecco spiegada la razón
del título provocador: cuando jugábamos a California
Games en Commodore 64 o
trasteábamos con la furia de un predator en Gradius
se instauraba algo entre nosotros y los personajes en la pantalla, los mundos de píxeles
y sus luces y sonidos, algo que quizá hoy nos cueste reencontrar en los
instrumentos modernos, eso es todo. A fin de cuentas, esta encuesta americana me
impacta, pero no me sorprende, y lo digo con una sonrisa en los labios.
Ci encontramos ante un receptáculo de recuerdos y maravillas del pasado que vuelven a brillar. Y hablando de maravillas por descubrir, e aquí imaginadme con la voz profunda y fascinante de Alberto Angela, ¿sabéis que el 49% de los usuarios tomados como muestra ha utilizado activamente, en el último año, DVD y Blu-Rays? ¿Y si os dijera que en el 15%, un punto por encima de los jugadores vintage a los que os he aludido antes, encontramos una buena parte de personas que siguen disfrutando de las películas que tanto aman gracias a las queridas viejas VHS del mítico videograbador? Personalmente, cuando pasé mis ojos por esta lista, casi me emocioné: en un mundo donde se potencia la próxima tecnología que pondrá en escena automóviles levitantes y robots cada año más parecidos a los androides sintientes de Asimov, saber que existe una nicho de rebeldes del milenio pasado que no han abandonado el parpadeo del tubo catódico y prefieren enfrentarse a los niveles imposibles de Metroid eMegaman con el mando original de la NES en la máquina original, bueno…
Quizá no todo está perdido, por suerte.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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