Quando se habla de videojuegos, ya sean piezas de colección que ocasionalmente se insertan en el lector de la consola o títulos para jugar y rejugar varias veces, la cuestión del estado de conservación adquiere una importancia capital, así como las modalidades con las que preservarlos y hacer que puedan durar en el tiempo.
I los soportes físicos, de hecho, en cuanto tales, no están exentos de desgaste y polvo, males difícilmente contenibles y que pueden, lamentablemente, arruinar para siempre el cartucho, dejándolo inservible.
Cada buen coleccionista sabe que existen métodos seguros con los que conservar las piezas de su colección, aunque luego cada uno adopte herramientas y procedimientos personalizados según las piezas que la componen; de todos modos, hay algunos consejos universales que siempre deberían seguirse.
Antes que nada, la cuestión térmica: siempre es útil conservar los cartuchos en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa y de fuentes de calor, por ejemplo: la mayoría de las colecciones, de hecho, no siempre está colocada a la vista, sino que se guarda dentro de armarios o en estanterías, en cualquier caso, lejos de cualquier fuente de calor, pero tampoco en lugares fríos: las variaciones de temperatura podrían provocar daños irreparables.
Problemas de este tipo, obviamente, no se plantean si se trata exclusivamente de una Collector's Edition: como sabemos, la propia naturaleza de estas piezas, en caja y aún embaladas para mantener su valor y hacer que la cotización, con el paso de los años, aumente, hace que aplicar procedimientos de cualquier tipo no aportaría ninguna ventaja.
Ben distinta es, en cambio, la situación de los videojuegos, ya sean cartuchos, CD o DVD, utilizados para jugar sistemáticamente y que deben someterse a un verdadero y propio mantenimiento.
La implementación de fundas protectoras de plástico transparente especiales rígidas, que obviamente no son las que se encuentran en el supermercado, contribuye a proteger tanto del polvo, con su acción perjudicial, como de posibles daños debidos a caídas, etc.
La limpieza regular, además, está muy recomendada, mediante el uso de cepillos antiestáticos, dotados de cerdas especiales indicadas para este tipo de intervenciones.
Por fortuna, tiendas especializadas y del sector como Ambogiochi, que trabajan en estrecha colaboración en el ámbito del coleccionismo y en la preservación del retrogame (aunque no solo), se ocupan a diario de operaciones en este sentido, para que el soporte físico coleccionado pueda durar todavía mucho tiempo.