Teenage Mutant Ninja Turtles obtiene 7/10 en el veredicto de la redacción de The Games Market.
Érase una vez
¡Teenage Mutant Hero Turtles! ¡Artes marciales a golpe de pizza!
por Simon Larocca·27 de septiembre de 2024
Quién de vosotros no ha oído nunca
hablar de cuatro tortugas glotonas de pizza y maestras de las técnicas ninja
secretas, que levante la mano.
Bene, aquellos entre vosotros que lo habéis
hecho sin tararear la sintonía del dibujado
animado histórico, emitido en Italia Uno en los años Noventa después de
comer al volver del colegio, pueden acomodarse en primera fila para ser puestos
en la picota y recibir una sonora regañina con el bo, el arma de Donatello. Sí, porque hoy hablamos de Teenage Mutant Hero para NES, conocido también como Teenage Mutant Ninja Turtles, y es el
primer videojuego oficial dedicado a las tortugas mutantes más famosas
de todos los tiempos!
La saga de Leonardo, Michelangelo, Donatello y Raphael, criados y
entrenados por el maestro Splinter con las facciones quizá un poco poco gloriosas de un
ratón de alcantarilla, comenzó hace cuarenta años, saliendo en los quioscos estadounidenses en el 1984 gracias a la fantasía de Kevin Eastman y Peter Laird, historietistas estadounidenses que con el primer número a
cómic de la serie dieron origen a una afortunada y prolífica epopeya hecha de
shuriken veloces, combates espectaculares, porciones de pizza humeantes y un
toque de ciencia ficción aderezada con
elementos superheroicos que tanto Marvel como Dc, los dos colosos estadounidenses que
detentan el monopolio en el sector, apreciaron hasta el punto de generar eventos
cross-over entre sus héroes hipertrofiados y las cuatro simpáticas tortugas
adolescentes.
Esclusiva de Nintendo en 1989 con
la marca Konami (y esto os hace entender
cuán prestigiosas eran ya entonces las criaturas inventadas por Eastman y Laird),
este título de desplazamiento lateral, a medio camino entre un beat 'em up y un platformer,
fue distribuido al año siguiente también en otros sistemas, entre ellos el inevitable
Commodore64 para ser exactos: encarnando a los cuatro guerreros con caparazón
tendremos que abrirnos paso a través de seis áreas repletas de miembros del Clan del
Pie, la organización tras la cual se esconde el formidable ninja
villano Shredder, que no solo ha secuestrado al maestro Splinter sino también a April
O’Neill, icónica y bellísima reportera amiga de las tortugas con su uniforme
de trabajo amarillo canario que pobló los sueños de cada adolescente
de la época, tú también que estás leyendo y haces como que nada.
Teenage Mutant Hero prevé
el uso de una sola tortuga a la vez por nuestra parte, al ser un juego
obviamente para un solo jugador, que será eventualmente sustituida por una
de sus compañeras en caso de que la barra de vida llegue a cero, hasta llegar al
nefasto Game Over cuando ya no tengamos más tortugas ninja en acción para
mover y terminar el juego con éxito.
Tendremos fundamentalmente dos
vistas dentro del juego, la cenital cuando tengamos que desplazarnos, a
pie o con la mítica furgoneta que también funciona como base operativa móvil, de un
nivel a otro pasando por alcantarillas abiertas y demás, y la clásica
vista 2D de desplazamiento lateral donde podremos saltar y luchar contra los
enemigos blandiendo las armas personales de cada personaje.
Michelangelo con sus
nunchaku, Donatello con el bastón largo, el irascible Raffaello maestro de los puñales
“sai” (como Elettra de la citada Marvel) y por último Leonardo, guerrero y
líder del grupo armado con katana. Virtudes y defectos están obviamente presentes en
un título convertido en seminal para el género, y que representa quizá uno de los
puntos máximos arcade alcanzados por la
consola de 8 bits en mi modestísima opinión (aunque considero el segundo capítulo mucho mejor que el primero, pero esa será otra historia).
Parlo de la evidente dificultad en
algunos niveles, un ejemplo claro es el desactivado de las bombas submarinas en
las alcantarillas, donde he depositado personalmente a lo largo de los años improperios coloridos entre las
espirales eléctricas de las algas-anémona, por fortuna contrarrestada por joyas
que hacen la felicidad de los fans de la primera hora, como el que suscribe,
deleitándonos con escenas de intermedio agradables y un mood general que recuerda fuertemente a las atmósferas y el ritmo de la
serie.
Pocas adaptaciones de videojuegos de franquicias de éxito han logrado la hazaña de marcar una época. Sí, lo admito, es extremadamente difícil; sin embargo, basta de charlas, ponte la coraza, demos una vuelta de pizza y ¡vamos a darles una paliza a esos matones fetichistas!
¡Cowabunga!
7
Pro
Ambientes, enemigos, armas, diseño de los enemigos robóticos y mucho más: todo fiel a la contraparte del cómic y de la animación
Efecto nostalgia nunca tan poderoso y evocador
Elementos de plataformas y de beat 'em up de avance bien equilibrados que mantienen alta la atención (e interés)
Contro
Dificultad por encima de la media que se vuelve aún más alta a medida que avanzas en el juego: sin duda, no para jugadores novatos
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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