Missile Command obtiene 7/10 en el veredicto de la redacción de The Games Market.
Érase una vez
Missile Command juegos de guerra
por Simon Larocca·13 de febrero de 2025
No creo arriesgarme a la hoguera
por herejía, si afirmo que Atari fue
quizá la primera marca de videojuegos capaz de llevar a nuestras casas
la adrenalina de los títulos arcade, hasta
los primeros años ochenta, relegados al interior de pesadas y voluminosas máquinas recreativas
en bares y locales. Si Pong
fue el primer videojuego doméstico de relevancia, entonces Missile Command representa para el universo de píxeles y luces
intermitentes la segunda apuesta de la empresa de Nolan Bushnell, el histriónico CEO de Atari.
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Una apuesta ganada con facilidad,
si queréis mi opinión. Así que sentaos, hacedos con la batería que
se os ha asignado y preparaos para defender la Tierra! Missile Command para la
primera Playstation salió en 1999, fruto de una feliz colaboración entre
Hasbro y Atari, y para la Game Boy
unos años antes, en 1995, pero
hay que dar un paso atrás de casi veinte años para conocer mejor el juego
original, un referente arcade como decíamos al principio, sabio equilibrio de
estrategia y coordinación ojo-mano.
È 1980. Un año-manifiesto
fundamental para el videojuego entendido como una forma de entretenimiento naciente:
Apple II alzaba los escudos con el precioso rpg Akalabeth, mientras Namco invadía las salas recreativas de todo el mundo
desatando una cierta bola amarilla hambrienta de fruta y fantasmas molestos:
con Pac-Man y títulos de ese tipo,
Atari tenía que sacar de la chistera algo nuevo, moderno si me permitís el
término, un juego que debía tomar distancia de la simplicidad de base de los
múltiples títulos presentes en las casas y en las salas recreativas, pero que al
mismo tiempo no diera bofetadas a las meninges de los aficionados. Chicos y
chicas en busca de diversión inmediata, magias para evocar trasteando con el
joystick y pulsando botones, introduciendo monedas y apretando start, en pocas palabras.
[ATARI Los juegos más emocionantes de la galaxia]
Nel juego original de 1980, el objetivo
principal consiste sustancialmente en defender algunas ciudades americanas de los
ataques de misiles de una nación enemiga “no identificada”: que levante la mano
quien se sienta capaz de adivinar quién representaba al enemiguito! En la nueva versión
para Playstation, Missile Command nos ve en cambio lidiando con un menos
políticamente comprometido ataque alienígena:
seguimos con lo de siempre, los hombrecitos verdes pilotan naves insectoides y pretenden
conquistar la Tierra y esclavizarnos, probablemente sobrestimando la fuerza
de trabajo, pero ese es otro asunto.
Lo mismo ocurre con la
conversión en Game Boy, donde Nintendo adopta una política neutral, si así
queremos decirlo, dejando de lado cualquier cuestión relacionada con los enemigos y focaliza
la acción de los jugadores en el gameplay que hizo famoso Missile Command. El
jugador toma el control de baterías antimisiles, en esencia, y deberá
interceptar las trayectorias de los mensajeros de muerte balísticos antes de que
alcancen los objetivos. Apuntando a un punto en el cielo, debemos intuir con
precisión dónde ocurrirá el impacto entre nuestra antiaérea y el misil
ofensivo, aniquilado por la onda expansiva emitida por la explosión, en una reacción
en cadena que generará una combo de puntos: cuando el desafío de alcanzar la
puntuación más alta, el famoso highscore,
era el objetivo principal de todo videojugador que se preciara (¡momento
polémica!).
Missile Command juega todas sus
cartas sobre el concepto de timing y
precisión, dado que con el avance del juego los misiles enemigos
serán cada vez más rápidos y la pantalla fija de los niveles disponibles se
llenará de fuegos artificiales, con decenas de trayectorias luminosas listas para
hacernos la fiesta con una lluvia de muerte al ritmo de explosiones!
Se añadimos además que,
obviamente, las municiones a disposición del jugador no gozan del bonus
infinito, la dificultad creciente de un título marcadamente de naturaleza
arcade encenderá los entusiasmos de los verdaderos hardcore gamers.
En conclusión, un remake de
todo respeto en la línea de películas como Wargames,
pero no os preocupéis: a vuestra puerta no llamarán fríos caporales
del ejército estadounidense con una propuesta de reclutamiento forzoso... Si
llegara a ocurrir, ¡buena suerte!
7
Pro
Concept original y divertido, un título muy diferente de sus colegas coetáneos
Remake que retoma las mecánicas clásicas del Atari original y añade algunas escenas cinemáticas para justificar la enésima invasión alienígena: esfuerzo apreciable, en suma
Contro
Hablemos de un título arcade hasta la médula, donde la dificultad creciente no tendrá piedad de vosotros, igual que los alienígenas a los que os enfrentáis
Al ser una operación comercial nostálgica, se podría haber sido más audaz con los extras
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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