Di norma, el periodo que agrupa
el final de los ochenta y toda la década siguiente se considera la época
dorada de los JRPG, los juegos de rol
“a la japonesa” como se los define comúnmente por estos lares. Títulos
peculiares que hacen de los combates por turnos y rigurosamente, o casi, aleatorios
su gran baza. La verdad es que la tendencia nunca ha desaparecido
con el paso de los años: la llegada de nuevas consolas portátiles capaces de
acogerlos y sublimarlos, y las generaciones sucesivas de sistemas
de entretenimiento doméstico proyectados hacia capacidades gráficas ya
fotorrealistas, han dado nueva vida al género, pero también es cierto que,
gracias a la portátil y a una escritura eficaz de la trama y los personajes, hemos
podido disfrutar de pequeñas grandes joyas.
È este el caso de la serie
Golden Sun, de la que ya os hemos
hablado aquí y que con su secuela oficial, convertida en
La era perdida en italiano, regresa con
fuerza a casa Nintendo y más precisamente en la
Game Boy Advance.
Lanzado en 2002
y desarrollado por Cameloft Software
Planning, conocidos por los más jóvenes por la serie
Mario Tennis (aunque un viejo jugador de primer nivel como quien escribe los ama
desde hace décadas por haber dado origen a la saga de rol
Shining Force, de la que algún día os hablaré), Golden Sun 2 se sitúa
narrativamente no exactamente como una secuela, aunque retoma la historia justo
desde los compases finales de su predecesor.
Senza hacer spoilers, mala enfermedad
que ni siquiera la alquimia de Golden Sun cura, nos encontraremos en la piel de Felix, poco antes de los acontecimientos que
pondrán fin a la historia del primer juego: los más atentos de vosotros quizá recordarán
que Felix no es otra cosa que uno de los antagonistas vistos en el primer Golden
Sun, y que aquí en cambio sufre una operación similar al retcon cinematográfico. Lo que pensábamos que era un villano a
todos los efectos se revela en cambio como algo muy distinto: el protagonista del juego a nivel
“mágico” sigue siendo la Alquimia y su
sistema elemental, sobre el cual se basará todo el paquete de combate
contra los enemigos que se nos pondrán enfrente a cada paso fuera de los
pueblos y las ciudades del mundo de Weyard.
Ho encontrado interesante la elección
de los guionistas de mostrarnos el punto de vista de Felix y sus compañeros,
diametralmente opuesto (aparentemente) a la visión de Isaac en el primer juego,
carente de zonas grises y quizá limitada en su forma de abrazar la cuestión moral detrás de la eventual
desaparición de la Alquimia de una manera casi fanática.
Al contrario, Felix sí
se revela como un personaje decididamente más matizado y, en mi opinión, escrito con
mayor inspiración. Se evidencia desde el principio que L’era perduta se convierte en la ocasión perfecta para arreglar las fallas
de trama de su predecesora, pocas forzaduras pero significativas, así que este
segundo capítulo adquiere una importancia capital para la saga.
Benque la estructura de juego sea
muy similar a la del primer título, Golden Sun 2 amplía la trama principal
con una serie de sub-quests que contribuyen
a aligerar el típico sentido de pesadez y monotonía que un juego de rol de
amplio alcance corre el riesgo de traer consigo.
Cierto, los fanáticos del género buscan
precisamente este tipo de experiencia de juego, hecha de diálogos con cada
personaje no jugador presente en la pantalla y una plétora de monstruos de toda
raza y tamaño diseminados por el mapa de juego.
A propósito, también en
este apartado la arquitectura de las dungeon
explorables merece un aplauso, en mi opinión entre las más bellas en lo que concierne
a los títulos de rol rigurosamente bidimensionales, pero como siempre digo, los gustos
son gustos, ¿verdad?
Con la transformación de Felix de
malo a bueno atormentado por dilemas morales, “La era perdida” demuestra que es
posible contar una historia nueva retomando elementos y estructuras
narrativas conocidas, dando así a una saga de culto, sobre todo en Japón,
una nueva vida.
Proprio como la piedra
filosofal, oro brillante que nace del tosco hierro gracias a la Alquimia, así
Golden Sun La era perdida está listo para renacer todavía hoy para los poseedores de
Advance en busca de un buen juego de rol.
Atractiva operación de retcon que amplía la trama de ambos títulos
Caracterización de los personajes principales y secundarios: la conexión empática con Felix es digna de interés
Mazmorras bonitas de ver, difíciles de explorar, ¿qué más se puede pedir?
Aumento de las misiones secundarias: por un lado, la longevidad aumenta notablemente, pero el riesgo de repetitividad siempre está a la vuelta de la esquina
Quizás habríamos querido ver algo más innovador en el sistema de combate y magia