Fallout 3 obtiene 8/10 en el veredicto de la redacción de The Games Market.
Érase una vez
¡Fallout! ¡Un juego de rol postnuclear!
por Simon Larocca·29 de septiembre de 2023
Escapaste de la muerte.
Lo has hecho escondiéndote entre los
restos de un vertedero, alimentándote de todo lo que podías encontrar y no
siempre preguntándote cuál era su dudosa procedencia. Has escapado a la
muerte y al mundo que se ha hundido en un abismo, para luego encontrarte ante
una inmensa explosión nuclear y esperar que tu pulgar levantado, detrás del
cual te ocultas, sea lo bastante largo y ancho para cubrir el hongo atómico
en el horizonte.
Fallout, videojuego de mundo abierto épico lanzado en 1997 gracias
a Interplay y a sus visionarios, o
mejor dicho apocalípticos, programadores, se inserta en la línea de los juegos
de rol isométricos en tiempo real. Similar a Diablo por mecánicas, en cierto
sentido, aunque este último tenga una ambientación totalmente distinta y esté orientado
principalmente hacia el lado action de los rpg, Fallout consta a día de hoy de cuatro
capítulos principales más algunos spin off, que amplían el mundo del juego y
arrojan nuevas luces, y sombras, sobre el mundo postapocalíptico imaginado
inicialmente por el equipo de Brian Fargo.
La primera vez que jugué,
quedé fascinado por el punto de inicio de la historia: un vault, un búnker donde
un puñado de supervivientes se refugió tras una guerra nuclear entre
naciones indiferentes a la vida humana y dedicadas solo al beneficio y al poder.
Per
motivos que van más allá de la voluntad inicial del protagonista (y será así
en casi todos los capítulos de la serie), tendremos que salir de este rincón seguro
en el corazón de América y aventurarnos en las tierras desoladas, en un continente hecho
estéril y peligroso por el hongo atómico y convertido en tierra de nadie.
Con
un escenario que rinde un claro homenaje al road movie Interceptor, protagonizado por un
muy joven Mel Gibson, con sus bandas rivales dispuestas a todo con tal de conseguir un
galón de gasolina o comida en mal estado, Fallout sigue las mecánicas típicas de
los juegos de rol con inventario, estado y características como Fuerza, Carisma y Agilidad
siempre al alcance del jugador, los escenarios son sugerentes y
desoladores, como os decía, y traducen en imágenes el sentido de desorientación y
de irrealidad de la ‘nueva’ Tierra.
Elección cuanto más actual, vistos
los problemas graves a nivel climático que estamos viviendo y la amenaza
constante de un apocalipsis nuclear, además el juego se beneficia de un world
building excelente: vagar por las calles y los almacenes en busca de documentos
y supervivientes hace la experiencia única, también gracias al loable trabajo de
guion llevado a cabo.
Con los capítulos 3 y 4, pasados en
manos de Bethesda (¿Vosotros también oís los
tambores y los Oh-oh ohm de Skyrim de fondo? ¡Pues sí, son justo ellos!),
Fallout adquiere una profundidad aún más increíble: podríamos definirlo
como el Elder Scroll distópico, la
versión de Skyrim en clave de ciencia ficción si lo preferís.
Giocare en primera persona en Fallout
garantiza una inmersión excepcional; además, el motor gráfico 3D representa
la digna evolución del 2D isométrico de los capítulos anteriores. Antes hablábamos
del pulgar hacia arriba y de la teoría, hoy desmentida, de la amplitud del radio del hongo
atómico: la icónica mascota de Fallout con el pulgar levantado, de hecho, retoma
esta fantasiosa y perturbadora advertencia que el gobierno estadounidense de los años
cincuenta difundía entre sus ciudadanos: si el hongo atómico quedaba completamente
cubierto por el dedo, entonces uno se encontraba a una distancia óptima para no sufrir
sus nefastos efectos.
Lo espectro de lo nuclear seguía vivo en los corazones de la
gente, aunque quienes pagaron de verdad las consecuencias fueron otros, como sabemos
bien…
La Historia de Fallout es por tanto una
distopía hecha y derecha, en la que se imagina la degeneración del conflicto
nuclear a gran escala, con todos pagando las consecuencias, sin excepción, y en
la que la tecnología, sin embargo, se ha quedado anclada en los años cincuenta. Recurso
fascinante, con el que los programadores han podido jugar con los
inventos, hibridando armas y objetos de manera fantasiosa.
Fallout es una de esas series que
no pueden faltar en vuestras estanterías, tanto por la calidad intrínseca del
juego en sí, como porque las carátulas, manuales y ediciones limitadas son realmente
merecedoras, como la edición limitada de Fallout 3 para XBOX 360.
Un joyita para los aficionados del género que está aumentando de valor con el tiempo! Si la encontráis, ¡compradla!
8
Pro
Innovador RPG futurista y postapocalíptico, con elementos de acción coherentes y estimulantes
Trama de gran profundidad y árbol de habilidades del protagonista cuidado hasta el más mínimo detalle
Saga que ha sabido reinventarse con el paso del tiempo, renovándose sin forzarse
Contro
El inmenso mundo de juego podría asustar a quienes buscan una experiencia rápida y fugaz
Presencia de misiones secundarias a veces abrumadora
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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