Earthworm Jim obtiene 8/10 en el veredicto de la redacción de The Games Market.
Érase una vez
Earthworm Jim... ¡Un gusano que cabalga un hámster!
por Simon Larocca·18 de enero de 2024
En el caldero de los títulos arcade de los años noventa podemos encontrar verdaderamente de todo y para todos los gustos.
Gli desarrolladores de videojuegos se divertían experimentando sin frenos y, sobre todo, dado que a menudo se encontraban en sótanos dando forma a sueños de píxeles, libres de esos plazos dictatoriales que, en cambio, los publishers habrían impuesto a sus creativos con la llegada al mainstream de las consolas domésticas.
Ed es precisamente en contextos como este que títulos disparatados como Earthworm Jim vieron la luz, deleitando el paladar de jugadores como yo, que con alienígenas, pistolas estrambóticas y criaturas absurdas se lleva de maravilla desde toda la vida.
Cenni storici, giusto per capire di cosa stiamo parlando: el título sale en 1994 y pronto se difunde en casi todos los principales sistemas de entretenimiento, con un atractivo nada desdeñable: niveles coloridos y bastante originales, un protagonista que definir de raro sería un eufemismo, y por último pero no menos importante una jugabilidad de corte clásico con toda una serie de novedades que lo distinguían de la multitud de plataformas que por aquel entonces arrasaba prácticamente en todas las consolas existentes!
La versión que he vuelto a probar es la que salió para Mega Drive, en un derroche de cromatismo que conquistará vuestros ojos desde el inicio del primer nivel.
Jim es una lombriz.
De aquellos curiosos, que nunca se están quietos y, digámoslo todo, no se conforman con una vida terrestre hecha de baches, corazones de manzanas mordisqueadas y visiones del mundo de abajo hacia arriba durante toda su existencia: quiere más, y lo obtiene.
Del cielo le cae, literalmente, un traje espacial altamente tecnológico, que no solo le confiere un aspecto antropomorfo, sino que lo dota de una pistola láser y la posibilidad de visitar mundos alienígenas y abrirse paso entre enemigos inoxidables.
El enfrentamiento final con el malvado será solo la punta de un iceberg hecho de gameplay emocionante con dificultad creciente y ocurrencias divertidas con las que lidiar, sin reír ni distraerse demasiado.
La particularidad de los movimientos de Jim es el verdadero núcleo del juego, en mi opinión, es la capacidad de nuestro héroe de colgarse gracias a la cabeza extensible, con la que lanzarse sobre las estructuras esparcidas dentro de los niveles y así abrirse camino. Entre un balanceo y otro, claro.
Si esto ya les parece bastante raro, entonces todavía no han visto los distintos niveles del juego, verdaderas perlas de arquitectura estrambótica, y sin embargo funcional y estudiada al detalle: mi nivel favorito es aquel en el que vemos a Jim penetrar en una especie de base submarina (de pequeño la llamaba la Estrella de la Muerte Subacuática, ¡la fantasía a veces es una maldición!) llena de gatos tan grandes como The Rock que quieren quitarle de en medio!
En algún momento, deberéis superar algunas secciones del juego montados sobre un hámster.
Aquí lo he dicho XD
[Montando un hámster...]
Lo que amo de Earthworm Jim es la capacidad de no tomarse en serio, eso es evidente, pero no hay que caer en el error de juzgarlo como un juego infantil o, aún peor, banal: el trabajo de diseño de niveles es formidable y todos los portings que ha tenido en las consolas en las que ha llegado se han realizado aprovechando al máximo el potencial del soporte de referencia.
Su Mega Drive gira que es un placer y el joypad de la consola, similar a un vehículo futurista, se adapta espléndidamente a los comandos necesarios para mover a Jim dentro de su estrafalario mundo de juego.
8
Pro
Plataforma con un concepto extraño, pero diseñada con dedicación y cuidado meticuloso
Diseño de nivel de primer nivel, lleno de elementos con los que interactuar y enemigos a derrotar
El protagonista es un valor añadido, animado espléndidamente
Contro
Su originalidad y ese estar “fuera de los esquemas” no lo convierten en un título atractivo para todos
Algunos jefes son endemoniadamente difíciles de derrotar
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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