El Retrogame, palabra ya de uso corriente y no solo en el sector de referencia, es el neologismo que indica el videojuego en su forma más pura y sencilla, situándose convencionalmente más o menos entre finales de los años setenta y la segunda mitad de los años noventa.
Fondamentalmente, con este término se indica generalmente el videojuego perteneciente a la infancia de aficionados y coleccionistas, según las franjas de edad consideradas, obviamente variables.
Las características inherentes al Retrogame constituyen de hecho también los factores por los que las valoraciones actuales están creciendo en valor, económico ante todo, pero también afectivo.
Come decíamos anteriormente, el efecto nostalgia aparece inmediatamente cuando se habla de videojuegos, ofreciendo la posibilidad de volver atrás en el tiempo y traer hoy las mismas sensaciones y recuerdos de aquellos años en el momento en que el coleccionista se encuentra entre las manos ese producto, ese manual de instrucciones y esa caja exactamente como los recordaba.
En el mercado del retrogaming, en continua evolución y determinado por fluctuaciones constantes, comprar y poseer títulos que fueron producidos en cantidad limitada, entonces, se vuelve imprescindible: esto gracias a un valor de mercado destinado a crecer y que los convertirá en objetos de colección únicos.
Il coleccionista visionario además, dato no desdeñable, invierte en el retrogaming, buscando títulos raros y de valor creciente con el paso del tiempo: esto vale tanto para los títulos más antiguos como para los que han hecho famosas las consolas más recientes.
Un ejemplo entre todos puede ser Rule of Rose, un título de terror lanzado en 2006 que causó escándalo por las temáticas contenidas en su interior y que suscitaron polémicas sin fin: temáticas que prohibieron su venta en muchos países y hicieron que el juego fuera difícil de encontrar, también aquí en Italia, haciéndole alcanzar cotizaciones importantes para esa generación de videojuegos.
El aspecto más importante de todos, sin embargo, y que está contribuyendo a un sensible aumento del valor de los títulos retro, es sin duda el crecimiento exponencial de los coleccionistas en todo el mundo.
Le comunidades de profesionales están en crecimiento y así la oferta y la demanda, desde el punto de vista puramente económico, siguen de la mano esta tendencia.
El deseo de volver con fuerza a jugar con Pac-Man, Super Mario Bros y Zelda en sus primeras encarnaciones es el síntoma de un renacimiento emocional y social.
Esta necesidad se acompaña del deseo de volver a compartir sus experiencias de juego, pero sobre todo de tener un lugar donde poder intercambiar, comprar y vender los videojuegos que tanto amamos, un lugar creado especialmente para quienes coleccionan desde siempre y necesitan un punto de referencia seguro y al mismo tiempo lleno de pasión: The Games Market, plataforma digital en evolución, representa la respuesta a esta búsqueda, el punto donde los coleccionistas pueden compartir el sentido de pertenencia a esta pasión y buscar (pero sobre todo encontrar) el juego de su infancia tan amado y comprarlo a otros apasionados exactamente como ellos.