El universo de los videojuegos está lleno de sagas icónicas que han generado rivalidades y han hecho nacer facciones opuestas entre los aficionados, desde el primer Pong y los clones derivados.
Fifa y Pes (hoy Efootball), por ejemplo, representan plenamente dos filosofías de simulación futbolística muy diferentes, cada una con su base fiel de fans para apoyarla de forma clara: quien ama Fifa con locura a menudo denigra Pes, y viceversa.
Wipeout, el título del que quiero hablaros hoy, más precisamente su tercera encarnación en edición especial, vio la luz pocos años después de F-Zero, otro simulador de carreras futuristas que desde hace décadas lucha codo a codo con su rival por el puesto más alto en el podio.
Uscido para la PlayStation en 1999 y enseguida subido a lo más alto de las listas de preferencia de quienes, como yo, aman los juegos adrenalinicos sin medias tintas, Wipeout 3 Special Edition hizo tierra quemada a su alrededor en el giro de pocos meses: videojuegos de carreras para la consola reina de la segunda mitad de los Años Noventa había a montones, desde títulos de carreras en carretera hasta los de Fórmula Uno con licencia incluida, pero nunca antes, aparte de F-Zero, por supuesto, se había visto ¡un juego de ciencia ficción donde el jugador era puesto al mando de algo que, más que un coche de carreras, parecía una auténtica nave espacial hiperspacial de carretera!
Tecnicamente, el medio que pilotamos en Wipeout es un hover, capaz de levitar gracias a un sistema antigravedad futurista y espectacular: los trazados son impresionantes y los skyline que podremos admirar, entre una curva y una galería, sugieren la majestuosidad tecnológica que el futuro, hipotetizado por el equipo de desarrollo Psygnosis, ha querido imaginar para los jugadores.
La experiencia de juego, no hace falta que os lo diga o quizá sí, es poco menos que magnífica. La estética está realmente cuidada, la sensación de velocidad que se experimenta al lanzarse a toda velocidad por los circuitos sigue siendo hoy algo único y nunca igualado: si F-Zero de Nintendo apuesta sobre todo por la experiencia en single player con un modo historia apenas esbozado pero presente, Wipeout 3 saca sus mejores cartas con el multijugador y un notable enfoque arcade: a veces, quizás el alumno no supera al maestro, sin embargo demuestra aprender muy bien las lecciones que se le imparten.
Nel juego encontraremos muchas pistas inéditas, ausentes en los títulos anteriores de la serie, y la habitual componente musical exaltante como nunca antes, una mezcla de música techno y dance electrónica que encaja muy bien con el espíritu del juego. La banda sonora en Wipeout siempre ha sido un elemento decisivo y fundamental y parece mejorar en calidad cada vez que sale un nuevo capítulo: la competición sube así hasta los máximos niveles, avivada por temas tan pegadizos que os rebotarán en la cabeza incluso después de haber apagado la consola.
Esta Special Edition, como habréis entendido, encierra en sí todo lo mejor que la serie de carreras futuristas tiene para ofrecer a los aficionados, una pieza de raro prestigio que no puede faltar en una colección que se precie, de esas proyectadas, y es justo decirlo, hacia el futuro.
Jugabilidad renovada manteniendo intactas las características peculiares de la serie
Gráficamente cuidado, fondos impresionantes y hover de diseño futurista y atractivo
La música en Wipeout es mucho más que un acompañamiento. Hipnótica y fundamental para vivir al máximo las carreras
Componente arcade preponderante, no esperéis realismo ni respeto por las leyes de la física
Tan tan arrastrante y frenético que os hará bizquear y requerirá muchas pausas de juego. Y a nadie le gusta hacer una pausa cuando está jugando
Nivel de dificultad muy alto, están avisados