Dracula: Resurrection obtiene 8/10 en el veredicto de la redacción de The Games Market.
Érase una vez
Dracula Resurrection, un aperitivo de... ¡horror point and click!
por Simon Larocca·27 de noviembre de 2024
Quando la materia prima da la cual
extraer para trabajar en una nueva historia, o en este caso un nuevo
videojuego, es de un nivel tan alto, resulta fácil creer que también el
producto derivado no podrá sino ser excelente. Dracula: Resurrection pertenece a la multitud de títulos de apuntar y
clicar que hicieron de los años ochenta y noventa (y los primeros dos mil) un viaje
emocionante, entre piratas disparatados, pseudo-seductores empedernidos de poca monta y, como en este caso, maridos cuya amada esposita es
acosada años después por un
chupasangre particularmente obstinado, incluso estando muerto, o mejor dicho
¡no muerto por segunda vez!
Sviluppato da Microids, que, como diría Troy Mclure
de los Simpson, quizá recordéis por joyas maravillosas como Amerzone de las que un día os hablaré
ampliamente, este título representa una de las iteraciones más logradas vinculadas
al mundo gótico creado por Bram Stoker
y su imaginario vampírico, una especie de secuela no oficial que toma
pie precisamente del final de la icónica novela: Mina ha vuelto a Londres con Jonathan, el alter ego del jugador, pero
la influencia de Dracula y su hechizo encantador siguen persiguiendo la
mente, y el corazón, de la bella londinense, hasta el punto de hacerle dejar la ciudad en
toda prisa para alcanzar a la criatura en Transilvania.
Ma ¿Drácula está realmente muerto?
Esta es la pregunta que alberga en la mente de Jonathan, pero la pregunta más
importante que debería plantearse es otra, es decir, ¿puede un ser humano, bajo
la influencia maligna y ancestral de una criatura eterna, liberarse de su yugo
sobrenatural y volver a vivir una vida normal?
Per responder a esta pregunta,
nos adentraremos en los bosques de la antigua Valaquia en busca de antiguos artefactos
de dudoso origen, personajes siniestros y leyendas lúgubres, además de peligrosas
y letales, destinadas a volver a la vida para reclamar la gloria y un último
aliento de vida… ¡quitándonosla a nosotros!
Deliciosamente point and click
en su forma más pura y disfrutable, Dracula: Resurrection se enorgullece de fondos pre-renderizados (a caballo de los
años dos mil, era una práctica común incluso para los títulos en pc, debido a la limitada
potencia computacional de las máquinas de la época) que restituyen las atmósferas
sombrías de la novela de Stoker: la noche nunca había sido tan oscura y llena de
terrores, por citar a otro que de criaturas nocturnas fantásticas sabe bastante, y serán muchas las veces en que os detendréis a admirar lo que la
PlayStation regalará a vuestros ojos, haciendo clic aquí y allá para descubrir dónde
meter ese objeto para desbloquear ese paso, corazón palpitante de todo
point and click que se precie, como imaginaréis.
Desde el punto de vista estrictamente
técnico, no se puede hablar de milagro y no ciertamente por deméritos del juego: por
su misma naturaleza, una aventura gráfica no se plantea como término de comparación en
materia de potencia visual o jugabilidad articulada, aunque siendo Dracula un juego que
os mantendrá muchas horas pegados a la pantalla para intentar desentrañar
los muchos misterios repartidos a lo largo del tortuoso camino que separa a Jonathan
de su desafortunada amada. A diferencia de muchos de sus ilustres predecesores,
en Dracula: Resurrection no habrá la posibilidad de visitar áreas ya
exploradas y “resueltas”, esto por un lado desmerece un poco el aspecto
exploratorio del título (que en cualquier caso, lo reiteramos, nunca fue pensado como
el as en la manga de los desarrolladores), pero por otro permite a los jugadores
apuntar a continuar la storyline
principal sin ramificaciones no solicitadas, con el riesgo de volver dispersa
una jugabilidad que, conviene asumirlo, podría llegar a resultar
frustrante en el momento en que nos quedemos bloqueados ante puzles y minijuegos que
simplemente no conseguimos resolver, realmente bien hechos y estimulantes.
Cierto, hay internet hoy, pero
¿podéis comparar el sabor de la victoria al lograrlo por vuestra cuenta?
In conclusión, con una historia muy cuidada y todos los pros y contras de una aventura point and click, como puzles ambientales y no solo realmente inspirados y la exigencia de tener los ojos de Superman para poder descubrir objetos y mecanismos a veces imposibles de encontrar (de la serie “si no pasas el puntero del ratón diez mil veces por ese punto preciso de la pantalla nunca lo encontrarás”), Dracula: Resurrection es lo que se dice un must, para tener, jugar y terminar!
8
Pro
La calidad de los ambientes y las atmósferas de la novela restituyen una estética verdaderamente admirable
Enigmas esprememeninges: ¿qué más se puede pedir, caramba?
Las aventuras gráficas de terror del siglo XXI cobran vida gracias a este título seminal
Contro
Si no sois amantes de los enigmas y preferís títulos más directos y rápidos de jugar, buscad en otro sitio
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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