Dino Crisis obtiene 8/10 en el veredicto de la redacción de The Games Market.
Érase una vez
Dino Crisis, cuando los dinosaurios derrotaron a los zombis
por Simon Larocca·11 de mayo de 2025
Riesco a sentirlo todavía, a distancia de años. Su respiración amenazante, mientras estaba buscando pistas en el papel de Regina, la que me había robado el corazón de jugador adolescente en aquellos años dorados (perdona Lara, puedo explicártelo y no es como crees). El Tyrannosaurus Rex hizo su legendaria aparición en Dino Crisis de la manera más traumática y espectacular posible, haciéndome saltar de la silla y lanzar el mando al aire.
Non fue más que el comienzo de algo grande, apodado de manera demasiado simplista el Resident Evil con dinosaurios: Capcom pretendía dar inicio a una saga que se apartara de las atmósferas de infarto en clave de survival urbano, pero que al mismo tiempo evocara la obra más famosa de Shinji Mikami para aprovechar su éxito.
Cosí, en 1999, Dino Crisis fue publicado para PlayStation y entregó a Regina a la historia de los videojuegos, una protagonista icónica de formas suaves y una letalidad igual a la de un T-800. Recuerdo que en aquellos años post-Jurassic Park la inclusión de al menos un dinosaurio en múltiples títulos para consola y PC se había convertido en una especie de ley no escrita, un tributo a la obra maestra literaria de Crichton, hecha aún más célebre por la película de Steven Spielberg: de Tomb Raider a Turok, los enemigos por excelencia de Regina se podían encontrar un poco por todas partes; sin embargo, la versión ideada por Mikami se apartaba mucho de todo lo visto hasta ese momento. Olvidabas las atmósferas simpáticas al estilo de Cadillac and Dinosaurs, en fin.
Reduce de los éxitos planetarios de Resident Evil y su universo de terror, Mikami ideó una historia de aventuras sólida, capaz de mezclar secuencias de acción desenfrenada con secciones salpicadas de enigmas y puzzles de diversa índole: desde los simples “coge la llave y encuentra la puerta correcta” hasta complicados riddles cuya resolución justificaba la presencia de materia gris en los jugadores. Os recuerdo que en aquella época se podía contar casi exclusivamente con las revistas del sector para consejos y soluciones, a menos que poseyerais el Santo Grial del mundo PlayStation, la famosa Action Replay desbloquea códigos que servía en bandeja de plata gran parte de las soluciones buscadas (y a menudo quitando gran parte de la diversión: alguien tenía que decirlo).
La trama urdida por Capcom nos conduce a una isla perdida, más precisamente a un laboratorio ultramoderno donde se llevaban a cabo experimentos relacionados con la espaciotemporalidad y otras amenidades varias: el equipo de Regina es enviado al lugar para comprobar el estado de los científicos y del personal presente, dado que no han vuelto a tener noticias desde la base instalada en medio de la jungla profunda.
Ya sabéis adónde vamos a llegar, ¿verdad?
Incidentes no previstos, descubrimientos revolucionarios y criaturas de un pasado lejano que obtienen una segunda oportunidad para transformarnos a todos en suculento, sabroso, apetitoso… alimento.
Adoptando una dirección casi perfecta que juega con el sentido de peligro que evocan los largos pasillos de la base, aún más sombríos gracias a la dicotomía luces/sombras y a una gestión cinematográfica de las cámaras, Mikami nos deja caer en una pesadilla despierta donde no hay hordas de zombis listas para arrebatarnos en ambientes claustrofóbicos, sino manadas de dinosaurios enfurecidos y hambrientos que no piensan soltar a sus presas hasta que hayan saboreado sus carnes.
L'approccio del jugador, en definitiva, debe estar orientado a no buscar a toda costa el enfrentamiento con las bestias del pasado, ¡a pesar de la satisfacción que se siente descargando los cargadores de las futuristas armas de Regina sobre los cuerpos escamosos de los dinosaurios!
Gráficamente, Dino Crisis se gana el pan sin infamia pero tampoco demasiados elogios: los polígonos reinaban poderosos en aquellos años y ciertamente no se podía gritar al milagro.
Pero los puntos fuertes del juego perduran aún hoy, en un momento histórico del videojuego en el que se echa en falta un título que regale escalofríos y piel de gallina en cada rincón explorado, con la sensación constante de que no eres tú el matón de las atracciones, sino solo la próxima comida de depredadores mucho, mucho más peligrosos que el ser humano.
8
Pro
Alternativa a Resident Evil capaz de infundir terror puro, dosando acción y exploración dentro de una jugabilidad clásica que no desnaturaliza el género aventura
¡Hay dinosaurios! ¡Está el Tirannosaurus Rex! ¡Hay muchos lugares donde esconderse y muchas armas para acabar con ellos! ¡Está Regina!
Secciones de disparos endemoniadas que contrarrestan los momentos dedicados a los rompecabezas, donde el ritmo cae vertiginosamente
Contro
Trama de ciencia ficción en sí “ya vista”, que no aporta nada nuevo y que presenta algunos clichés sinceramente evitables
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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