40 Winks obtiene 6/10 en el veredicto de la redacción de The Games Market.
Érase una vez
40 Winks, buenas noches y sueños de plataformas
por Simon Larocca·23 de diciembre de 2024
Per aquellos como yo que nacieron
y crecieron con las películas clásicas de Navidad, obras maestras como A Christmas Carol y personajes ariscos y desilusionados como el
misántropo Scrooge pertenecen a
nuestra infancia tanto como “Una poltrona per due” en Nochebuena.
I ragazzi di Gt Interactive quizá se inspiraron en él en el lejano 1999 cuando publicaron, impulsados por un
inusual bombardeo publicitario visto con perspectiva, el videojuego 40 Winks y su villano roba-sueños, el
famoso Nitekap. Lanzado para el
periodo navideño y, por tanto, destinado a aprovechar las fiestas y las ganas de
gastar dinero de los padres de los pequeños jugadores, este título habría
debido robarse el protagonismo con su gráfico deliberadamente caartonesco, sus personajes coloridos y “tiernos” y una trama que
explotaba sin pudor el dualismo entre el Bien y el Mal en la figura de un hombre privado
de sueño enfrentado por dos niños, decididos a frustrar sus terribles planes.
La típica historia de Navidad, en pocas palabras, entre buenos sentimientos y
clichés que, al fin y al cabo, admitámoslo, todos toleramos un poco más
cuando se acerca el viejo barbudo de rojo, el que arrastra los renos y se
cuela por las chimeneas de las casas de todo el mundo (y una vez bebía litros y
litros de Coca Cola, pero esa es otra historia).
I Winks del título no son otra cosa que criaturas deliciosas capaces de transformar los sueños de la gente en sueños de oro: mundos oníricos donde el tiempo se dilata y todo es idílico, los unicornios saltan felices y la mamá de Bambi nunca ha muerto. Nitekap y sus secuaces, minions que yo recuerdo que eran algo a medio camino entre ositos de peluche y goblins inquietantes, deciden secuestrarlos (¿adivinan cuántos son?) y convertir las pacíficas tierras del sueño en una pesadilla perpetua de la que no se puede despertar.
Nelle vesti di Ruff o Tumble,
hermano y hermana que seleccionaremos al principio del juego, tendremos que abrirnos
camino por las tierras del sueño para salvar a los Winks y devolver al mundo la cosa
más preciada que tenemos: un buen sueño reparador. El juego ha tenido muchos
problemas, tanto de desarrollo como de publicación. 40 Winks debería haber pisado
el escenario de Nintendo 64, sin embargo
solo salió una versión para PlayStation,
nos atreveríamos a decir que a toda prisa, pero la verdad es que un platform debe satisfacer dos parámetros imprescindibles: controles
intuitivos y ambientaciones inspiradas que transmitan las ganas de explorar los
niveles, más aún si hablamos de level design en 3D.
40 Winks se enorgullecía de una historia
navideña más que inspirada, la incursión en el territorio onírico no es original
pero cuenta con precedentes interesantes (Sandman
de Gaiman y Little Nemo son
dos válidos ejemplos), pero lo que hace tambalearse los cimientos del escenario
es la esterilidad de fondo. Ambientaciones poco cuidadas, casi desnudas, enigmas
sencillos y la sensación, o al menos eso es lo que sentí yo entonces y también
hoy, al volver a jugarlo para refrescar el recuerdo, de que quisieron forzar los
plazos para publicarlo a tiempo para las fiestas de aquel año. El juego en sí no es
incompleto, sin embargo habría conquistado muchos más corazones si hubiera sido un poco más. Un poco más
cuidado en los niveles, un poco más cuidado en la localización y el doblaje, por ejemplo.
Eppure, la trama es muy bonita y
las escenas cinemáticas no están nada mal en mi opinión, la historia avanza y 40 Winks es
uno de esos títulos desafortunados que merecen una segunda oportunidad.
Del resto, estamos en Navidad.
6
Pro
Ambientación, en conjunto, inspirada; el mundo flotante del Sueño siempre tiene su encanto
Historia sencilla, donde es fácil apoyar los buenos sentimientos contrapuestos a las fuerzas del mal, aunque nunca realmente خوفب?
Contro
Niveles desnudos y de estructura poco articulada
Doblaje espantoso, que te hará echar de menos los tonos monocordes de la primera versión de Alexa -
El público objetivo es muy infantil; difícilmente lo jugarán los fans de Quake, ¡título que, por cierto, produjo precisamente GT Interactive!
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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