Xenoblade Chronicles X Definitive Edition, un mundo por explorar, un título para (re)descubrir
por Simon Larocca·9 de enero de 2025
La ciencia ficción tiene muchos más puntos en común con el género fantasy de los que se pueden
imaginar: aunque se ramifiquen en direcciones distintas, ambos tienen su origen
en el inmenso recipiente narrativo de lo fantástico, donde la capacidad de
imaginar mundos y cielos surcados por dragones va de la mano con la estela de naves
de guerra que surcan rutas intergalácticas. La portentosa saga de Xenoblade Chronicles ha conseguido, a mi
juicio, hibridar con éxito todo esto y en 2010, cuando salió en Wii
el título que da nombre a la serie, lo demostró ampliamente.
Combates en tiempo real,
poderes místicos y ciudades futuristas alternadas con pueblos donde la magia llena
la vida de pacíficas comunidades similimedievales, todo ello acompañado por
una experiencia inmersiva de milmilmiles de horas: con Xenoblade Chronicles X, a
continuación, Monolith Soft hizo el gran golpe
y era solo cuestión de tiempo antes de que se anunciara para la híbrida
rojinegraazul una edición realmente definitiva.
Xenoblade Chronicles X Definitive Edition se estrenará el 20 de marzo de 2025 y hay motivos para alegrarse, veamos por qué. Antes de ocuparnos de la trama del juego, fundamentalmente en línea con la idea de exploración masiva y batallas en campo abierto, sello distintivo de la serie, quiero dedicar dos palabras al poder gráfico de la consola Nintendo, que aquí se exprime al máximo, a juzgar por las capturas difundidas oficialmente, y que nos muestran ambientes hipertecnológicos y escenarios de ensueño, llenos de bosques, ruinas y sugerentes panoramas alienígenas que por sí solos realmente merecen el precio de la entrada. Como manda la tradición de Xenoblade, nos proyectamos a un futuro lejano en un planeta por colonizar, Mira, último horizonte de salvación para la raza humana diezmada por una guerra alienígena que ha trastornado el sistema solar:
Mira se revela como un mundo
inmaduro, pero hasta cierto punto: dependerá de nosotros y del grupo que reuniremos
identificar sus recursos, conquistarlos a base de batallas campales y no solo,
con un interesante modo Minecraft
(me gusta definirlo así) en el que tendremos que gestionar cada aspecto de la construcción
de la ciudad-capital de Mira, con el nombre quizá un poco hortera de Neo Los Angeles, tejiendo relaciones
sociales entre nuestros personajes y los distintos PNJ, además de los propios miembros del
grupo: en el primer juego de la serie, recibían el nombre de Diálogos Empáticos y desbloquearlos dentro de la economía del juego era un verdadero
suplicio, lo recuerdo bien. La esperanza es que en esta reedición de X se
pueda remediar mecánicas complicadas, herencia del pasado.
La mezcla de géneros
presentada por Xenoblade Chronicles X representa su carta de identidad y también
su punto fuerte: la fase
exploratoria al estilo Monster Hunter es
maravillosa además de satisfactoria; cualquiera que haya interpretado alguna vez la clase
Ranger jugando a Dungeons and Dragons aquí encontrará pan, y monstruos, para sus dientes,
os lo aseguro. Además, la posibilidad de unirse on line para afrontar desafíos cada vez más difíciles cooperando en
misiones de grupo, modalidad que parece realmente guiñar el ojo al
“rival” de la casa Capcom, no puede sino despertar aún más interés sobre esta
edición definitiva.
Agli albori della serie vi era
una sfumatura fantastica molto più marcata, si analizziamo nel dettaglio lo
sviluppo di Xenoblade nel corso degli anni, inanellando profezie su profezie
sul concetto di Prescelti e mondi che, nonostante la deriva futuristica,
auspicavano a un ritorno alle origini, tra verdeggianti paesaggi e la natura
che riprendeva il controllo. La tendenza attuale, invece, ha una chiave di
lettura orientata al fantascientifico: Xenoblade Chronicles X ne è un esempio
lampante, segno che l’evoluzione di una
saga è davvero tale solo quando sa reinventarsi, pur mantenendo gli
elementi di fondo che ne costituiscono i pilastri.
Con X: Definitive Edition, quizás la evolución marque
otro paso fundamental. Solo queda esperar.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
Simon Larocca
Mi chiamo Simon Larocca, e sono un videogiocatore, collezionista e amante della cultura pop in tutte le sue forme. Vado al cinema ogni volta che posso, leggo da quando porto gli occhiali, quindi da sempre, e ho la passione per lo storytelling in tutte le sue forme, così dirompente da farla diventare una professione. Ma come direbbe Doc di Ritorno al Futuro, non ci sarebbe presente se non si guardasse al passato con rispetto e ammirazione, ed è il Simon bambino di più di trent’anni fa, anno più anno meno.
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