Uno de los aspectos grandiosos,
cuando empiezas a adentrarte en los territorios del coleccionismo videolúdico, es conocer
a personas que comparten la misma pasión que impulsa tus
pasos: una pasión nacida a menudo en los espectaculares años de la infancia, retazos
de vida en los que darle una patada a un Supertele con los colores de tu equipo
del alma te hacía sentir el nuevo delantero centro de la selección nacional, momentos
inolvidables en los que un triple soplido sobre los circuitos de una cartucho de
Asteroids podía devolverte la posibilidad de otra misión espacial en
defensa de la Tierra.
He conocido un poco mejor
Federico Salerno gracias a la entrevista que estáis a punto de leer, y también vosotros como
yo os daréis cuenta al final de que él es uno de nosotros, un hombre que no ha
olvidado al chico que fue y siempre será, con un balón de
trayectorias inalcanzables entre los pies y el sueño de vivir mil aventuras,
igual que su ídolo Indiana Jones.
SIMON: Final Fantasy X. En un
cierto punto Yuna dice esta frase que nunca he olvidado: «Si luchamos por
conservar un solo recuerdo, acabaremos perdiéndolos todos». Creo que esto
vale tanto para un mundo fantasy al borde del abismo, como el del décimo
capítulo de la saga RPG más famosa de la historia, pero también para el mundo del
coleccionismo, ¿no crees? No basta con conservar un recuerdo del “juego que
amábamos tanto de pequeños”, hay que luchar para no perderlos todos. Federico
Salerno es conocido por ser el fundador de Games Collection y no solo eso, pero
¿quién es hoy Federico? Para decirlo como Steve Rogers: quitada la armadura, ¿qué hay
debajo? ¡No vale responder como Tony Stark!
FEDERICO: El camino que he emprendido desde hace una vida es ciertamente el de conservar los recuerdos de un pasado videolúdico, que en realidad traen consigo una vivencia hecha de emociones, amistades, pasiones, anécdotas y mucho más. Pero si queremos ser objetivos, lo que llevamos con nosotros es pura historia, la historia de los videojuegos, de la cual yo me considero un apasionado estudioso y conocedor, un poco como Indiana Jones, solo por citar un (mi) mito de los años de antaño. Desde niño custodiaba mis objetos con respeto, hasta el punto de que una parte de mi colección actual sigue compuesta por los juegos que me fueron regalados en los años 80 y 90 y luego, desde 2000, comencé a compartirlos en la red, primero a través de
www.federico.biz y luego a través de foros y la comunidad de gamescollection.it.
Oggi, volviéndome atrás, sigo siendo el mismo
entusiasta, solo que más experimentado (es decir, viejo) y con muchos más recuerdos
y cada vez menos espacio para conservarlos, exhibirlos y jugarlos.
El espíritu se ha mantenido inalterado, ante todo la compartición y la divulgación, aunque
con un tono desenfadado, que encaja muy bien con el mundo de los videojuegos. Tomárselo
en serio sí, pero recordando que al fin y al cabo estamos hablando de juegos.
SIMON: Games Collection tuvo el gran mérito de reunir bajo el mismo techo a miles de aficionados que, antes de entonces, tal vez dudaban en mostrar con orgullo su colección de cartuchos Atari y aquel residuo bélico polvoriento llamado Vic20, reliquia sagrada e inviolable para los que somos como nosotros, y sin embargo todavía hoy hay una nutrida legión de “bienpensantes” convencidos de que las primeras consolas, los Amiga y los disquetes de Simulmondo (¡cómo los amaba!) son solo “vejeces” para tirar, tarde o temprano. El mundo del coleccionismo sin duda ha cambiado a lo largo de las décadas, pero el amor es una fuerza que dura para siempre, o eso me gusta creer. ¿Qué significa para ti amar lo que aparece como un mero “objeto”, conociendo el valor emocional que podría establecer con quienes lo poseen?
FEDERICO: Cuando hace unos 20 años, en 2006, en el Video Games History de Monza, me preguntaron qué eran para mí los videojuegos, respondí “un túnel espacio-temporal”. A día de hoy sigo pensando lo mismo. Cuando juego a Kiki Kai Kai afloran enseguida los recuerdos, vívidos, de cuando en 1987 estaba de vacaciones en el Brallo, los olores, los perfumes, las colinas, los amigos, el tenis. Es increíble cómo un videojuego puede transportarte en el tiempo, obviamente mientras escribo estas palabras, la musiquita del primer stage y la del boss resuenan en mi cabeza. De títulos que me hacen este efecto, tengo decenas.
Se juego con la Intellivision, la
NES, la Game Boy, la Amiga, recuerdo perfectamente el momento en que las compré o
me las regalaron, las grandes partidas en solitario y con los amigos, son todos
momentos imborrables.
La mi taberna es mi sala
de juegos, mi guarida, mi refugio capaz de aislarme, si es necesario, de
todo. Entro, veo objetos que han hecho la historia del videojuego y la historia
de mi vida como aficionado, en un instante los problemas se van volando, me cierro
en mi mundo.
Pero con este “trasto viejo” hay
mucha más inclusión de la que los profanos puedan pensar, porque los recuerdos están
ligados a las amistades, pasadas y presentes, que han nacido precisamente en línea,
compartiendo en Gamescollection.it objetos de su propia vida. Y es precisamente el
lado humano el valor absoluto de esta pasión y, sin compartir, no
sería objetivamente lo mismo.
SIMON: Hablemos de The Games Market y de la realidad montada por nuestro Tony Stark por excelencia, ¡Alberto Trussardi! Su visión, fruto de una pasión desmesurada por el videojuego, en particular por el retrogaming, debe haberte involucrado mucho, por lo que me parece entender. En The Legend of Zelda, está ese viejecito que dice «es peligroso ir solo, toma esto» antes de entregarle la espada a Link: me gusta pensar que Alberto hizo lo mismo, metafóricamente hablando. The Games Market es el héroe Link, la mazmorra no es otra cosa que el laberíntico sector del coleccionismo, lleno de trampas y villanos, y tú, Federico, eres la espada que combate al son de una divulgación honesta y apasionada. ¿Qué te parece?
FEDERICO: ¡Creo que todos somos unos locos sanos! Yo y Alberto ante todo. Locos de pasión por divulgar y vivir.
The Games Market es una herramienta increíble, la primera que uso para “catalogar” mi colección que, para quienes me conocen, siempre ha estado archivada exclusivamente en mi cabeza. Ahora le estoy dando una forma y un valor.
Pero detrás de The Games Market hay un proyecto a largo plazo, que siempre contará con el apoyo y el respaldo de la comunidad de Gamescollection.it, que además está involucrada en la fase de pruebas. Yo personalmente atosigo a Alberto con mil peticiones, muy a menudo las mismas, recibiendo el calificativo de “boomer”: aunque no lo sea en sentido estricto, sin duda lo soy a nivel coleccionista.
Yo, como tantos otros veteranos de nuestra comunidad, he vivido la época dorada del coleccionismo, cuando la gente tiraba en la basura indiferenciada consolas, ordenadores y juegos, nosotros los acumulábamos, devolviéndoles vida y dignidad. Ahora el mercado es otro, la legión de coleccionistas se ha multiplicado a nivel mundial, igual que se han multiplicado los valores de los objetos.
The Games Market ayuda a todos los aficionados, jóvenes y menos jóvenes, a entender adónde vamos y a tomar decisiones acertadas a la hora de comprar piezas para la colección, quedando por supuesto entendido que, muchas veces, se hacen locuras sin fijarse en los valores, sino solo en el corazón o para completar una colección.
SIMON: Antes de despedirme, me gustaría preguntarte qué proyectos tienes para el futuro y si tienes un sueño por cumplir aún. Hideo Kojima, a través de su avatar videolúdico más famoso, Solid Snake, el héroe que todos habríamos querido ser al menos una vez en la vida, dijo que «construir el futuro y mantener vivo el pasado es la misma cosa». ¿Tienes algún consejo que dar a las personas que, como tú, quisieran empezar a dar valor a sus recuerdos de infancia transformándolos en algo más que simples adornos?
FEDERICO: Los proyectos para el futuro son siempre muchos y habrá muchas novedades. Por ahora cultivo la pasión con el mítico Fabio Bio Massa y todos los amigos que nos siguen en Twitch. Nuestra transmisión en directo la vivimos como una poscena entre amigos en la que se charla y se da voz a muchos invitados (que van desde rostros conocidos hasta “simples” coleccionistas como nosotros) para divulgar su propia pasión y experiencia. Muchas personas nos escriben para agradecernos porque les hacemos soñar, recordar el pasado, divertirse, pasar un poco de tiempo sin preocupaciones y a menudo les inspiramos para profundizar en nichos de juegos y consolas que nunca habían conocido y/o considerado. Este cariño no tiene precio. A todas las personas que nos siguen, obviamente, siempre les aconsejamos estudiar la historia de los videojuegos y utilizar herramientas como The Games Market para saber si están gastando bien sus ahorros. Por desgracia, el mar está lleno de tiburones…
Te agradezco la oportunidad y
¡te espero en mi casa para un gran partido, siempre eres bienvenido!
Le agradecí a Federico, además de aceptar su
invitación sin pestañear. Y cuando ocurra, tal vez frente a una cerveza y un
arcade de Street Fighter II, yo elegiré a Vega y será una espléndida,
divertida batalla codo con codo.