La llamada del miedo es casi irresistible, atractiva y perturbadora al mismo tiempo, así como puede serlo el canto de una sirena homérica. Y de sirenas que inquietan, mientras se vaga en la niebla que envuelve una ciudad convertida en leyenda de los videojuegos, todos sentimos su falta.
Ovviamente no me refiero a las espléndidas criaturas mitad pez que se esconden astutamente entre las olas oceánicas, sino al sonido espantoso y constante que anuncia el desplazamiento dimensional desde nuestra realidad a la del Otherworld.
Trece años después del último capítulo, Downpour, llega por fin el anuncio que todos los fans de Tío Tibia (¿os acordáis?) estábamos esperando: el 25 de septiembre Konami disipará las nieblas de la incertidumbre y revelará por fin el nuevo acto, titulado Silent Hill F, un título que genera montones de preguntas y hace crecer el hype a niveles estratosféricos. ¿Estamos de verdad listos para armarnos con una radio cazademonios y una linterna para enfrentarnos a lo desconocido?
Al momento las capturas de pantalla difundidas y las primeras imágenes en general del juego han sido extraídas casi todas del tráiler oficial, donde vemos aparecer por primera vez a una estudiante japonesa con el clásico uniforme escolar de los años sesenta, Hinako Shimizu, protagonista de esta nueva iteración de la franquicia ideada en 1999 por Keiichiro Toyama.
Después de hacernos presenciar un breve intercambio de saludos entre ella y una compañera de clase, el tráiler nos conduce con ferocidad dentro de habitaciones con muros salpicados de sangre y horribles presagios de muerte dentro y fuera de las casas de la localidad en la que está ambientado el juego.
Ed aquí la primera sorpresa: al menos al inicio, moveremos a Hinako en una pequeña ciudad llamada Ebisugaoka y no en la icónica Silent Hill del título. Una elección, esta, valiente al límite de la inconsciencia, considerando el atractivo y la fascinación que reviste el lugar en el que están ambientados los otros juegos de la serie, el epicentro del mal que se ha convertido a su vez en protagonista de la saga tanto como los personajes que por turnos han desempeñado el papel de actores principales.
La tradición que nos ve lidiando con horrores que van más allá de toda comprensión humana, vistos con los ojos de personas comunes y no de héroes armados hasta los dientes, se respeta: al igual que el inolvidable Harry Mason del primer título y el hosco camionero de Origins, la estudiante de secundaria Hinako destaca por ahora solo por su aspecto deliberadamente kawaii y la sensación de fragilidad constante que, desde el tráiler, se nos pega como una segunda piel, incluso antes de poner mano al mando.
Al contrario de Resident Evil, que ha apostado siempre por picos de adrenalina y sanguinarios jumpscares gracias a no muertos genéticamente modificados y criaturas de pesadilla derivadas de aberraciones pseudocientíficas, Silent Hill juega en un plano más sutil, llenando la barra interior de la ansiedad con traumas cada vez más impactantes a nivel psicológico. Volverá a colaborar con Konami, después de años de silencio, incluso el genial compositor musical original de la serie, Akira Yamaoka, como si la gran K quisiera recomponer un hilo directo, obviamente rojo, con los albores de la saga.
Silent Hill F se presenta en la línea de salida con muchas expectativas y promesas, el regreso a los orígenes del horror implacable transmitido por encuadres estudiados al detalle, criaturas de caminar dislocado y escalofriante, así como las músicas envolventes y gélidas comparables a la caricia en la oscuridad de alguien, o algo, que no puedes ver.
Porque lo mejor de Silent Hill no es lo que te aterroriza cuando aparece ante tus ojos.
È el aliento apagado que te sopla en la nuca, mientras tiemblas sin control y la niebla asciende, hasta envolverte por completo. El 25 de septiembre esta niebla se disipará y Silent Hill F estará entre nosotros.